Abuelo británico gana la lotería y monta un imperio de drogas

Spiby ganó la lotería en 2010. Se embolsó entonces el equivalente a 2,77 millones de euros. Rozaba la edad de la jubilación y vivía en una modesta ciudad de 90.000 habitantes que pertenece al condado de Greater Mánchester

por Evelis Borjes

A primera vista el titular puede llevar a esbozar una sonrisa. La idea de un señor mayor al que le toca la lotería y acaba montando una red criminal de distribución de pastillas falsas y de armamento recuerda a clásicos como El Abuelo que Saltó por la Ventana, de Jonas Jonasson. La policía de Greater Mánchester. Sin embargo, ha descrito a John Eric Spiby, de 80 años, a su hijo John Colin Spiby Jr. (37 años), a Lee Ryan Drury (45 años) y a Callum Dorian (35 años) como “cuatro individuos que no han mostrado el menor respeto por la vida humana o por la seguridad pública”.

Spiby ganó la lotería en 2010. Se embolsó entonces el equivalente a 2,77 millones de euros. Rozaba la edad de la jubilación y vivía en una modesta ciudad de 90.000 habitantes que pertenece al condado de Greater Mánchester, al norte de Inglaterra. Podría elegir una existencia plácida, pero decidió reinvertir sus ganancias en una actividad delictiva con la que llegó a manejar un capital de más de 332 millones de euros.

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La banda criminal se dedicaba a fabricar medicamentos falsos a escala industrial en la tranquila “vivienda rural” propiedad del mayor de ellos. Spiby no solo aportaba las instalaciones, sino que invirtió miles de libras en la maquinaria necesaria para llevar a cabo la actividad de falsificación y producción de fármacos.

“Operaban un negocio de fabricación de drogas completamente industrializado, capaz de producir millones de pastillas falsas que contenían una sustancia altamente peligrosa. El volumen total de pastillas recuperadas, junto a la sofisticada maquinaria, demuestra lo implicado que estaba el grupo en el suministro de drogas ilegales”, ha descrito el inspector Alex Brown, de la Unidad Contra el Alto Crimen Organizado de la policía de Greater Mánchester.

Cartel

La banda inundó con su producto, pastillas de etizolam camufladas como diazepam (conocida esta como Valium), gran parte de Mánchester y sus alrededores metropolitanos. El etizolam, un medicamento utilizado para la ansiedad, el pánico y el insomnio, puede ser entre seis y diez veces más fuerte que el diazepam. Su distribución ilegal es responsable, por ejemplo, de un 58% de las muertes relacionadas con droga en Escocia, según los últimos datos registrados en 2021.

Durante las sesiones en el tribunal penal de Bolton que ha juzgado a los cuatro componentes de la banda, John Eric Spiby ha intentado en todo momento desvincularse de estas actividades. Sin embargo, fue acusado desde un principio, y finalmente condenado, por conspiración criminal para la fabricación y el suministro de drogas de clase C (esteroides, tranquilizantes y opioides sintéticos), además de por delitos de posesión de armas y munición e intento de alterar el curso de la justicia.

Denuncia

La fiscalía ha descrito durante el juicio cómo el grupo comenzó a montar su operación en la pequeña granja que tenía Spiby, hasta que la escala de la fabricación les obligó a trasladar todo a una nave industrial cercana.

El octogenario ha sido condenado a 16 años y un mes de prisión. Al leer su fallo el miércoles, el juez Nicholas Clark ha tenido duras palabras hacia Spiby: “A pesar de ganar la lotería, decidió continuar una vida dedicada al crimen, alejada de lo que hubieran sido unos años normales de jubilación”, dijo.

Su hijo, Spiby Jr., era el encargado de hacer los trabajos físicos de la banda, el que se ensuciaba las manos con el manejo de la mercancía. Y Callum Dorian, el verdadero cerebro de la organización según la policía, fue capaz de establecer vínculos y redes con otros grupos delictivos para montar la red de distribución. Manejaba con facilidad la red Encrochat, una plataforma de mensajería encriptada muy popular entre los delincuentes de toda Europa hasta que se infiltró en ella la policía internacional. A partir de entonces, miles de operaciones han sido desmanteladas por todo el continente.

Juicio

El hijo de Spiby demostró también ser el más fanfarrón y el menos discreto del grupo. En el chat que manejaban llegó a alardear de sus operaciones y advirtió a los multimillonarios Elon Musk y Jeff Bezos de que debían “andarse con ojo” ante la posible competencia.

La fiscal Emma Clarke señaló que las pruebas acumuladas apuntaban a un incremento notable del suministro de esas drogas en la zona de Bury New Road, cercana a la nave industrial. En abril del 2022, la policía interceptó finalmente una entrega de cerca de 2,5 millones de pastillas en el exterior de un hotel de Mánchester. El valor en la calle del material incautado podría haber alcanzado los 77 millones de euros.

El País / NotiPrimicia

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