El periodista y expresentador de CNN Don Lemon fue puesto bajo custodia el jueves por la noche por su participación en una protesta en una iglesia en St. Paul, Minnesota, según informó su abogado. También fue arrestada la periodista Georgia Fort.
Lemon y Fort estaban transmitiendo en directo cuando decenas de personas que protestaban contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) irrumpieron en la iglesia Cities Church el 18 de enero, interrumpiendo un servicio religioso y provocando tensos enfrentamientos.
La secretaria de Justicia Pam Bondi anunció este viernes que un total de cuatro personas habían sido arrestadas “en relación con el ataque coordinado” en la iglesia. Las otras dos personas que Bondi mencionó fueron Trahern Jeen Crew y Jamael Lydell Lundy.
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Los registros judiciales relacionados con los arrestos no estaban disponibles para su consulta. Se espera que Lemon comparezca ante un tribunal federal en Los Ángeles en la mañana de este viernes. Lemon se encontraba en Los Ángeles para cubrir los premios Grammy y fue arrestado después de las 11 de la noche, hora local, en el vestíbulo de un hotel en Beverly Hills, cuando se dirigía a un evento.
“Don Lemon fue detenido anoche por agentes federales en Los Ángeles, donde cubría la entrega de los premios Grammy”, declaró su abogado, Abbe Lowell, en un comunicado publicado este viernes. “Don ha sido periodista durante 30 años y su trabajo en Minneapolis, protegido por la Constitución, no fue diferente de lo que siempre ha hecho. La Primera Enmienda existe para proteger a los periodistas, cuya función es sacar a la luz la verdad y exigir responsabilidades a quienes ostentan el poder”.
“En lugar de investigar a los agentes federales que mataron a dos manifestantes pacíficos en Minnesota, el Departamento de Justicia de Trump está dedicando su tiempo, atención y recursos a este arresto, y esa es la verdadera muestra de las irregularidades en este caso”, añadió Lowell. “Este ataque sin precedentes a la Primera Enmienda y este intento descarado de desviar la atención de las numerosas crisis que enfrenta esta administración no quedarán impunes. Don luchará contra estos cargos con firmeza y determinación en los tribunales”.
Lemon ha dicho en múltiples oportunidades que estaba presente en la manifestación como periodista, no como activista. En un video del incidente que publicó en YouTube, Lemon dijo: “Solo estoy aquí fotografiando, no soy parte del grupo… Soy periodista”.
Fort hizo las mismas declaraciones en una transmisión en vivo de Facebook cuando los agentes federales llegaron a su casa la madrugada de este viernes.
“Todo esto se deriva del hecho de que filmé una protesta como miembro de los medios de comunicación”, dijo Fort antes de entregarse a los agentes. “Se supone que tenemos el derecho constitucional a filmar, a ser miembros de la prensa”, declaró. “No siento que se respete mi derecho amparado por la Primera Enmienda como miembro de la prensa, porque ahora agentes federales están en mi puerta para arrestarme por filmar la protesta en la iglesia hace unas semanas”.
El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, afirmó en un comunicado que los arrestos son “profundamente preocupantes” y añadió: “En Minnesota, no tratamos a los periodistas como criminales por hacer su trabajo. Nadie debería ser arrestado simplemente por sostener una cámara, hacer preguntas difíciles o informar al público sobre lo que tenemos derecho a saber”.
Hubo un intento anterior de acusar a Lemon
Los videos de la interrupción en la iglesia provocaron una indignación generalizada, particularmente entre los aliados del Gobierno de Trump, algunos de los cuales presionaron públicamente a Bondi y otros funcionarios para que tomaran medidas.
El Departamento de Justicia intentó inicialmente acusar a ocho personas, incluido Lemon, la semana pasada. Un juez de primera instancia desestimó los cargos contra cinco de las personas, incluido Lemon, argumentando que no había pruebas suficientes para acusarlos.
Sin embargo, el juez alentó a los fiscales a llevar el caso ante un gran jurado y solicitar una acusación formal. Y Lemon, en su programa de YouTube, afirmó que el Gobierno intentaría acusarlo nuevamente.
“Sigan intentándolo”, dijo Lemon. “Eso no me impedirá ser periodista. No van a silenciar mi voz”.
Es muy inusual que el Departamento de Justicia presente cargos penales contra un periodista, aunque no carece de precedentes. Estos casos se examinan minuciosamente antes de tomar cualquier decisión, y a menudo enfrentan largas batallas legales sobre si el periodista está protegido por la Primera Enmienda antes de que el caso llegue a juicio.
Aun así, altos funcionarios del Departamento de Justicia afirmaron de inmediato —y públicamente— que Lemon enfrentaría cargos después del incidente en la iglesia de Minnesota. Dijeron que Lemon no tenía derecho a estar en la propiedad privada de la iglesia, y agregaron que interrumpir un servicio religioso podría haber impedido el derecho constitucional de los feligreses a practicar su religión.
El viernes por la mañana, el director del FBI, Kash Patel, calificó lo sucedido como un “ataque coordinado” contra la iglesia.
Defensores de la libertad de prensa condenan los arrestos
Grupos que actúan en defensa de la libertad de prensa criticaron duramente los arrestos de los dos periodistas este viernes.
“Estos arrestos, basados en teorías legales falsas y por reportajes claramente protegidos por la Constitución, son una clara advertencia dirigida a otros periodistas”, declaró Seth Stern, director de incidencia política de la Freedom of the Press Foundation. “El mensaje inequívoco es que los periodistas deben actuar con cautela porque el Gobierno busca cualquier pretexto para atacarlos”.
Stern declaró a CNN que “la respuesta a este ataque indignante no es el miedo ni la autocensura. Es un compromiso aún mayor con el periodismo, la verdad y la Primera Enmienda. Si la administración Trump cree que puede intimidar a los periodistas para que se sometan, está equivocada”.
Katherine Jacobsen, coordinadora del programa para Estados Unidos, Canadá y el Caribe del Comité para la Protección de los Periodistas, afirmó que el arresto de Lemon “debería alarmar a todos los estadounidenses”.
“Como organización internacional, sabemos que el trato que reciben los periodistas es un indicador del estado de la democracia en un país. Estados Unidos está en una situación preocupante”, dijo Jacobsen.
Lisa Gilbert, copresidenta del grupo de defensa sin fines de lucro Public Citizen, calificó la acción contra Lemon de “abuso autoritario” y de “flagrante violación de la Primera Enmienda”.
“En Estados Unidos, los periodistas tienen la libertad de observar, documentar y compartir información con el público”, dijo Gilbert. “Este arresto es una violación constitucional, una indignación, un abuso autoritario y absolutamente deplorable”.
CNN también emitió un comunicado en defensa de Lemon, quien fue despedido por la cadena en 2023.
“El arresto de nuestro excolega de CNN, Don Lemon, por parte del FBI plantea preguntas profundamente preocupantes sobre la libertad de prensa y la Primera Enmienda”, declaró la cadena. “El Departamento de Justicia ya fracasó dos veces en obtener una orden de arresto contra Don y otros periodistas en Minnesota, donde un juez principal del Tribunal Federal de Distrito de Minnesota determinó que no había ‘ninguna prueba’ de que hubiera habido conducta delictiva alguna en su trabajo. La Primera Enmienda en Estados Unidos protege a los periodistas que dan testimonio de las noticias y los acontecimientos a medida que se desarrollan, garantizando que puedan informar libremente en interés público, y los intentos del Departamento de Justicia de violar esos derechos son inaceptables. Seguiremos este caso de cerca”.
CNN / Notiprimicia
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