¿Aulas inteligentes o mentes perezosas? el uso de la Inteligencia Artificial en la educación universitaria

Profesores y estudiantes explican el uso que le dan a la herramienta inteligente en su día a día

por PASANTE NP

La educación universitaria atraviesa una transformación silenciosa, las universidades más importantes del país «apuestan» en estar en constante actualización de los nuevos softwares y herramientas de inteligencia emergentes digitales que apoyen al desarrollo de sus futuros egresados.

La Inteligencia Artificial (IA) es una rama de la informática que desarrolla sistemas y máquinas capaces de simular procesos de inteligencia humana, como aprender, razonar, percibir y tomar decisiones. La IA utiliza algoritmos de aprendizaje automático y redes neuronales artificiales, que son modelos matemáticos inspirados en el cerebro humano para analizar información y mejorar su precisión con la experiencia.

Estas tecnologías analizan vastos conjuntos de datos para realizar tareas complejas, desde reconocer voz hasta diagnosticar enfermedades, automatizando el aprendizaje y la resolución de problemas.

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Inicios

La primera IA creada en la historia fue la denominada «Turochamp», siendo este el primer algoritmo de ajedrez e inteligencia artificial de la historia, diseñado en 1948 por el célebre matemático británico Alan Turing y su colega David Champernowne.

Dado que en ese momento las computadoras electrónicas comerciales apenas empezaban a concebirse y no tenían la potencia para procesar código de ese nivel, el algoritmo funcionaba mediante un sistema de reglas lógicas y matemáticas manuscritas. Para decidir el mejor movimiento, Turing procesaba variables en la herramienta como: cálculo de profundidad, valoración de piezas y la movilidad de las mismas, siendo uno de los avances más innovadores para la época.

Apogeo global en la sociedad estudiantil

A través de los años, los avances tecnológicos emergieron múltiples herramientas inteligentes creadas con un propósito o actividad especializada, desde inteligencias hechas para mejorar el razonamiento, autocorrección, diseño y principalmente en el ámbito del aprendizaje para la recolección de datos.

A raíz de esto, los estudiantes universitarios de distintas facultades utilizan estas herramientas como implemento para acelerar sus procesos de trabajo, generar ideas; alcanzando a convertirse en un «tutor personalizado» que está disponible las 24 horas del día en el mundo digital.

A través de una encuesta hecha a 10 estudiantes cursantes de carreras como comunicación social, ingeniería informática y diseño grafico se obtuvo que en su totalidad utilizan la Inteligencia Artificial para el desarrollo de sus trabajos universitarios. Estos afirman que la utilizan como «generador» de ideas para poder desarrollar el cuerpo de sus asignaciones.

Destacaron herramientas digitales como Gemini, ChatGPT, Copilot. Además de las especializadas como Cursor o Windsurf para los ingenieros, Lovable para los diseñadores y Grammarly para los comunicadores.

El uso ético

Sin embargo, está en dicha el uso ético de estos algoritmos de aprendizaje profundo, Naidely Zambrano, psicóloga experta afirma que «la evolución de la tecnología en los dispositivos actuales ha cambiado la perspectiva y la forma de cómo piensan los jóvenes y los no tan jóvenes en la actualidad». 

Zambrano asegura que el cerebro de estas nuevas generaciones se ha vuelto experto en el escaneo rápido, ya que abandonan la lectura profunda de libros y el desarrollo del pensamiento, asegurando que «ahora los jóvenes se interesan más en conseguir velocidad que profundidad».

¿Qué opinan los profesores?

La licenciada en Comunicación Social y profesora de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE), Carmen Teresa Velandria, comenta que utiliza la Inteligencia Artificial como herramienta para buscar fuentes de información acreditadas y emergentes, monitorea el «estado del arte» de cada área del conocimiento, verifica autenticidad de la originalidad de los trabajos de sus estudiantes y el diseño de imágenes para su uso de la representación visual.

Velandria incentiva a sus estudiantes a encontrar los «límites» de estas herramientas emergentes, siempre y cuando «no se altere la originalidad en sus respuestas y el uso favorezca la reflexión y el pensamiento crítico».

Otro testimonio es el de Derly Rincón, profesora de URBE, permite que sus estudiantes utilicen la IA para realizar sus trabajos; siempre y cuando esta les presente a sus alumnos un «debate crítico» en sus posturas y apreciaciones.

Rincon resaltó que esta herramienta es «un compañero de debate» y que el objetivo es hacer que los estudiantes pasen de ser un «consumidor pasivo» de respuestas a un «editor activo» y critico de la información.

Desafíos y objetivos

El desafío para la educación actual no es la presencia de la tecnología, sino la actitud frente a ella. Desde aquel primer algoritmo manuscrito de Turing hasta los complejos modelos de lenguaje que hoy habitan en los teléfonos celulares de cada estudiante universitario, la clave sigue siendo el factor humano.

La Inteligencia Artificial tiene el potencial de ser el tutor más avanzado de la historia, pero solo si el estudiante asume el rol de «editor crítico» que proponen las aulas modernas. Al final, la meta no es que la máquina piense por los estudiantes, sino que estos aprendan a pensar mejor con ella, transformando la velocidad de la información en la profundidad del conocimiento.

Pasante Sebastián Ramírez URBE / NotiPrimicia

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