“Mi vida corre peligro. Me lo ha advertido la médico tratante porque es una infección grave que está en mis vías urinarias. El peligro es que la bacteria Klebsiella oxytoca, muy fuerte, continúe reproduciéndose y ello termine por provocar septicemia”, dice con angustia el mayor (B) Luis José Contreras, bombero jubilado del Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (INEA).
Desesperado y preocupado por su salud, Contreras pide al INEA que le done urgentemente 25 ampollas de Colistina de 100 mg, medicamento que —según advierte su médico— podría salvarle la vida al detener la infección bacteriana que amenaza con generalizarse.
El exfuncionario, reconocido por su labor en la atención de emergencias por mordeduras de serpientes, escorpiones y arañas venenosas, formuló un llamado de extrema urgencia al presidente del INEA, contraalmirante Germán Eduardo Gómez Lares. Explicó que, hace más de un mes, entregó en la institución los documentos médicos, presupuesto y récipe requeridos para la donación del tratamiento, cuyo costo supera los 800 dólares.

Mayor (B) Luis José Contreras, el bombero que ha ayudado a salvar muchas vidas, –en Venezuela y Colombia–, hoy pide ayuda para salvar la suya. (Foto: Euclides Molleda)
“Mi vida corre peligro. Me lo ha advertido la médico tratante porque es una infección grave que está en mis vías urinarias”, reiteró Contreras con preocupación.
A pesar de su delicada situación, el mayor Contreras expresó su agradecimiento a quienes lo han apoyado:
“Agradezco al gobernador Luis Caldera, quien ya aprobó la operación a la que debo ser sometido por artrosis de cadera. La tardanza es que, mientras no sea eliminada la bacteria que me afecta, no puedo ser operado”, explicó.
El bombero jubilado indicó que ya fue asignado al médico traumatólogo y ortopedista Paúl Polanco, encargado de realizar la cirugía que contempla la colocación de una prótesis de cadera para mejorar su movilidad.
Asimismo, Contreras agradeció al alcalde Gian Carlo Dimartino, al comandante de los Bomberos de San Francisco, Jhon Bravo, y a los bomberos de Casigua-El Cubo, Caja Seca y de la Capitanía del Puerto de Maracaibo, quienes han mostrado solidaridad y respaldo durante su tratamiento.