Los aliados de Ucrania se reúnen este martes en París para conversaciones clave destinadas a definir la seguridad del país tras un eventual alto el fuego con Rusia, aunque las perspectivas de avances son inciertas debido al desplazamiento de la atención del gobierno de Estados Unidos hacia Venezuela.
Antes de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, el mandatario francés, Emmanuel Macron, se mostró optimista sobre la reunión de la denominada “coalición de los dispuestos”, durante meses, estos países han evaluado mecanismos para disuadir una futura agresión rusa en caso de que Moscú acepte poner fin a la guerra en Ucrania.
En un discurso pronunciado el 31 de diciembre, Macron aseguró que los aliados presentarían “compromisos concretos” en la cumbre “para proteger a Ucrania y garantizar una paz justa y duradera”, según la presidencia francesa, asistirán 35 participantes de forma presencial, incluidos 27 jefes de Estado y de Gobierno, una cifra sin precedentes.
Puede leer: Felipe VI evita hablar de Venezuela pero defiende ante los militares “un orden internacional basado en reglas”
Estados Unidos estará representado por los enviados del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, modificara su agenda por asuntos vinculados a la intervención militar en Venezuela.
Los participantes buscan acuerdos tangibles sobre el monitoreo de un alto el fuego, el apoyo a las fuerzas armadas ucranianas, el despliegue de una fuerza multinacional por tierra, mar y aire, compromisos ante una eventual nueva agresión rusa y una cooperación de defensa a largo plazo con Kiev.
No obstante, el alcance de estos objetivos es incierto, mientras Trump enfrenta las consecuencias políticas y diplomáticas de su decisión de impulsar un cambio de liderazgo en Venezuela. Ucrania insiste en obtener garantías firmes de apoyo militar y estratégico por parte de Washington, consideradas esenciales para asegurar compromisos similares de otros aliados, y mantiene cautela ante cualquier alto el fuego por temor a que Rusia aproveche la pausa para reagruparse.
Antes de la operación estadounidense contra Maduro, Witkoff había señalado avances en las conversaciones. En un mensaje publicado el 31 de diciembre en X, indicó que las discusiones “productivas” entre representantes de Estados Unidos y asesores de seguridad de Reino Unido, Francia, Alemania y Ucrania se centraron en “reforzar las garantías de seguridad y desarrollar mecanismos efectivos de desescalada” para poner fin a la guerra y evitar su reanudación.
Francia y Reino Unido, que han coordinado durante meses un esfuerzo multinacional, han ofrecido solo lineamientos generales del plan. París sostiene que la primera línea de defensa ante una nueva ofensiva rusa será el propio ejército ucraniano, que la coalición busca fortalecer mediante formación, armamento y apoyo adicional. Macron también ha planteado el posible despliegue de fuerzas europeas lejos de las líneas del frente como medida disuasoria.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, advirtió el fin de semana que el despliegue de tropas europeas aún enfrenta obstáculos, con detalles clave sin definir y reticencias entre algunos aliados. Señaló que en varios países sería necesaria la aprobación parlamentaria, aunque reconoció que el respaldo puede materializarse mediante armas, tecnología e inteligencia.
Zelenskyy subrayó que la presencia de fuerzas francesas y británicas tras un alto el fuego sería “esencial”, al tratarse de las únicas potencias nucleares de Europa Occidental, mientras otros miembros de la coalición aportarían apoyo mediante sanciones, asistencia financiera y ayuda humanitaria.
N / NotiPrimicia
Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:
Instagram: notiprimicia
WhatsApp: NotiPrimicia
Telegram: NotiPrimicia
YouTube: @NotiPrimicia
TikTok: @notiprimicia