Los economistas Leonardo Vera y Ángel Cárdenas advirtieron que los fondos para la recuperación y reconstrucción de Venezuela, tras el doblete sísmico del 24 de junio, deben mantenerse en dólares para evitar distorsiones monetarias, impacto en la inflación y garantizar la gobernanza de estos recursos.
«Si yo empiezo a ejecutar recursos sin una buena coordinación y empiezo a inyectar bolívares en una economía que aún no se ha estabilizado, en donde la demanda de dinero está en el piso, se puede crear un grave desequilibrio monetario y fiscal, sobre todo monetario», aseguró Vera durante el Foro Cívico: «El fondo para la recuperación y reconstrucción de Venezuela».
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Para el profesor universitario y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, se debe crear una «muy buena coordinación» entre el dinero que permanece en los fondos y la política macroeconómica que sostiene Venezuela.
Desafío
Puso de ejemplo el Fondo de Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), los excedentes petroleros, los derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Rapid Financing Instrument del IMF, que son en dólares.
Explicó que en la medida en que se pueda ejecutar en dólares, se evita “el problema de intoxicar de bolívares la economía».
Ángel Cárdenas, gerente de Infraestructura de la CAF, indicó que los recursos del fondo de dicho organismo multilateral deben permanecer en dólares para no perturbar la economía venezolana, que ya enfrenta graves desafío antes del doble terremoto.
«Hicimos una segregación inmediata: no son los recursos CAF, hay un fondo donde van los diferentes aportes, contribuciones o donaciones de diferentes tipos, bien sea de personas naturales, personas jurídicas, gobiernos, los capital semilla que nosotros podamos poner. Y se le va a dar una trazabilidad de cómo entran, cómo salen (….) es un fondo con cuentas segregadas», afirmó Cárdenas.
Recalcó que desde la perspectiva de la CAF, se enfoca en respaldar la trazabilidad, la transparencia y el uso de cuentas segregadas en divisas para garantizar que las donaciones vayan directo a los proyectos de infraestructura y ayuda temprana sin alterar la gestión ordinaria del banco ni distorsionar los flujos locales.
Separación de fondos y coordinación
Ambos economistas concuerdan en que los fondos soberanos y los fondos multilaterales deben operar por separado debido a su naturaleza y rendición de cuentas, como ocurre en cualquier parte del mundo.
Vera aclaró que los fondos soberanos son los que admistra dinero público y rinde cuentas a la ciudadanía, mientras que los fondos multilaterales, como el de la CAF, administra donaciones o aportes privados e internacionales y rinde cuentas a los donantes.
Esto, según Cárdenas, permite evitar «duplicidades, redundancias y malgasto de recursos» con el fin de tener un objetivo común y un diagnóstico unificado, como la evaluación de daños posdesastre que realizan los multilaterales.
Enfatizó que los fondos son no reembolsables. Es decir, no representan una deuda para Venezuela ni comisiones, ni intereses. «Lo que hizo la CAF dentro de su compromiso fue no cobrar ningún tipo de gastos de administración para que todos los recursos que entren a ese fondo puedan ser trasladados directamente a las iniciativas de reconstrucción».
De la emergencia a la reconstrucción sostenible
Tanto Leonardo Vera como Ángel Cárdenas señalaron que Venezuela se mantiene en una fase temprana de la asistencia humanitaria ante la contigencia nacional. Por lo que consideran que la estrategia se divide en diferentes etapas operativas.
Una de ellas, es el rol del sector privado, que para Vera pasa por la necesidad de modernizar la Ley de Inversiones, con el propósito de ofrecer seguridad jurídica y atraer capital privado nacional e internacional.
También considera clave impusar aún más la producción y capacidad de la industria nacional, a través de nuevas inversiones y que a su vez genere genere empleo y tracción en la economía interna, evitando la dependencia exclusiva de importaciones o puentes aéreos de ayuda, como lo está haciendo en este momento Estados Unidos.
Por su parte, Cárdenas señaló que la capacidad técnica sobre los recursos tanto de los fondos como los otorgados por el Estado, debe estar enfocada en la preparación de los diferentes sectores económicos, como construcción, ferretería y banca. «La limitación principal en procesos de reconstrucción suele ser la falta de proyectos bien estructurados y no la ausencia de capital».
Estimaciones de los daños y pérdidas
A un mes de doble terremoto aún existe disparidad en la evaluación de pérdidas, impacto económico y cobertura geográfica entre organismos multilaterales.
● Anova Policy Research: Estimó pérdidas por 2.300 millones de dólares, enfocado únicamente en costos residenciales del estado La Guaira.
● PNUD: Calculó más de 6.600 millones de dólares, ampliando el alcance a seis estados e incluyendo infraestructura.
● ONU: Presentó la proyección más elevada con 37.000 millones de dólares, evaluando impacto residencial, comercial e infraestructura.
● Banco Mundial: Centró su alcance de análisis en 11 estados afectados.
De acuerdo con Cárdenas, estos organismos multilaterales activaron la metodología PDNA (Post-Disaster Needs Assessment / Evaluación de Necesidades Posdesastre), con el fin de generar un diagnóstico conjunto sobre los daños y pérdidas que deja el desastre natural.
Pronostica que tomará de 6 a 8 semanas para consolidar un marco estratégico que guíe la nuevas inversiones en Venezuela para la etapa de reconstrucción.
Bitácora Económica / NotiPrimicia
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