Cuando morimos la máxima bíblica dice que «polvo eres y en polvo te convertirás«, desapareciendo poco a poco nuestros despojos, pero nuestro recuerdo, memoria y evocación trascienden más allá del olvido cuando la familia, amigos y allegados no permiten que eso suceda.
En su vida terrenal, el economista Ángel Urdaneta Martínez (+) transitó múltiples caminos en lo profesional, gremial o familiar. Dejó una huella difícil de borrar.
Es la razón que ha llevado a un grupo de sus colegas, familiares y amigos a rendirle este domingo, «Día de los Santos Inocentes«, un homenaje en el día que vino al mundo en 1945, ofreciendo un encuentro en el Colegio de Economistas de 2:00 pm a 5:00 pm.
Es la historia de vida de un hombre excepcional que comenzó en el abrigo de la tierra donde nació, la Villa del Rosario de Perijá, un 28 de diciembre de 1945. Hijo de Onésimo Urdaneta y Olga Martínez, trajo consigo desde la cuna la rectitud, disciplina y el amor que marcarían cada paso de su vida.
Su camino fue de esfuerzo, constancia, sacrificio y brillo intelectual desde las aulas del Liceo Rafael María Baralt, hasta graduarse como economista en su amada Universidad del Zulia. Siempre entendió que el conocimiento era una herramienta para servir y no ser servido.
Ese compromiso lo llevó a ser un ferviente activista, militante de Acción Democrática, secretario de profesionales y técnicos y responsable de la fracción de economistas, donde su voz siempre defendió la excelencia y los derechos gremiales.
En la gestión pública su huella también es imborrable. Fue la mano firme y honesta en la Secretaría de Administración de la Gobernación del Zulia en dos ocasiones. En el año 1985 acompañando con lealtad al exgobernador Ángel Zambrano (+) y en 1988 al exgobernador, Ismael Ordaz (+).
Asimismo, fue presidente del Colegio de Economistas del estado Zulia en dos períodos (1986-1988 y 1988-1990). Asimismo, fue delegado a las asambleas nacionales de la Federación de Colegios de Economistas de Venezuela, contribuyendo así con el desarrollo arquitectónico y físico del gremio en el Zulia, siendo un pilar fundamental.
Su capacidad se extendió a la dirección del INCE como jefe de presupuesto. Asumió la tarea de director de los servicios administrativos del Concejo Municipal de Maracaibo y de la Contraloría Municipal. Después ocupó la presidencia de FUNDEPO, la dirección de mercados populares y la dirección de Mercamara.
Pero más allá de los cargos y las luchas políticas, su tesoro más grande y su orgullo más profundo se encuentra en su hogar. Hoy, su esencia vive en su esposa, Nelly de Urdaneta, y en sus cinco hijos, quienes fueron el motor de sus días y son el reflejo de sus valores.
Hoy recordamos no sólo al economista brillante y al servidor público ejemplar, sino al hijo, al padre, abuelo y al amigo que partió dejando un vacío inmenso, pero un legado de honradez y probidad, que el tiempo no podrá borrar. Su vida fue un servicio constante al Zulia y su recuerdo seguirá latiendo en cada rincón de la tierra que tanto amó.
Nota de Prensa/NotiPrimicia
Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:
Instagram: notiprimicia
WhatsApp: NotiPrimicia
Telegram: NotiPrimicia
YouTube: @NotiPrimicia
TikTok: @notiprimicia