Tener clara la diferencia entre ‘brownfield’ y ‘greenfield’ es fundamental para comprender mejor las oportunidades y la dinámica de la reactivación económica en Venezuela. La inversión ‘brownfield’ es el motor de corto plazo, pues rehabilita infraestructura existente para reactivar la producción de inmediato. Por el contrario, los proyectos ‘greenfield’ implican construir desde cero, una apuesta de largo aliento necesaria pero más lenta.
Por ahora el foco de las petroleras, autoridades e inversionistas está en reactivar lo existente, por eso las miradas hoy no están sobre cuántos taladros están explorando. De ahí la relevancia de los diagnósticos y planes de mantenimiento y rehabilitación de la infraestructura para acelerar el paso y hacer negocios.
Según la ONG Transparencia Venezuela, la actualización de su inventario de corrupción ha geolocalizado más de 120 obras públicas inconclusas que representan un millonario desfalco al patrimonio nacional.
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A través de un mapa satelital, la organización expone proyectos «fantasma» en sectores críticos como el petrolero, eléctrico y social, evidenciando cómo la opacidad y la mala gestión de funcionarios y contratistas paralizaron infraestructuras clave que hoy son sólo ruinas industriales.
Sin electricidad no hay petróleo. Se estima que actualmente existe una indisponibilidad del 47 % en el parque de generación hidroeléctrica y del 86 % en el parque de generación termoeléctrico a nivel nacional.
Capacidad
De los aproximadamente 37.000 megavatios (MW) de capacidad de generación instalados en el territorio venezolano, actualmente el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) solo dispone de una capacidad operativa cercana al 31,3 %; lo cual daría para servir solo el 62,7 % de la demanda máxima histórica de 18.696 MW ocurrida el año 2013 y para cubrir el 90,1 % de la demanda máxima actual estimada en el orden de 13.000 MW. Este es el diagnóstico que presenta la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC) en el Plan Nacional de Mantenimiento 22-23.
La economista jefe de Ecoanalítica, Graciela Urdaneta, calificó en un reciente foro en Caracas al sector eléctrico como el gran cuello de botella del país, citando que más del 52 % de las empresas lo evalúan negativamente. Agregó que el parque termoeléctrico opera a menos del 20 % de su capacidad y que estados como Zulia sufren cortes de hasta 19 horas, lo que limita cualquier operación industrial.
Reforma a la ley del sistema eléctrico
La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, anunció el pasado ocho de enero que se elevarán propuestas para ser evaluadas por el Poder Legislativo a fin de propiciar la optimización del sistema eléctrico. “En el área de los servicios públicos queremos actualizar la Ley del Sistema Eléctrico Nacional que vendrá acompañada de mejoras del sistema eléctrico en los procesos de generación, transmisión y distribución”, informó Rodríguez.
La expectativa de los empresarios es que la reforma a la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico (LOSSE) replique el «modelo Chevron» para frenar el colapso energético y atraer capital foráneo.
Bajo este esquema, se desplaza el monopolio operativo de Corpoelec para permitir que actores privados asuman el control de la generación y distribución a través de empresas mixtas, garantizando que el inversor pueda comercializar el servicio y retener una porción del flujo de caja para recuperar deudas y reinvertir en mantenimiento técnico.
“Yo creo que la reforma al sistema eléctrico comenzará a discutirse en semanas porque es un tema prioritario para todos. Ojalá que se destrabe pronto el tema de los cerca de US$5.000 millones de los activos de reserva que Venezuela tiene en el FMI, conocidos como Derechos Especiales de Giro, porque esos recursos deberían invertirse en la recuperación de los servicios públicos”, afirmó a Valora Analitk Henrique Capriles Radonski, diputado opositor y excandidato presidencial.
Plan de mantenimiento
Según cálculos de los expertos, se requiere una inversión entre US$30.000 millones y US$50.000 millones para la primera fase de estabilización del sistema eléctrico.
Por su parte, el Plan Nacional de Mantenimiento de 22-23 realizado por la CVC contempla inversiones prioritarias por US$4.834 millones; más US$3.799 millones en operación y mantenimiento preventivo para el sector durante dos años.
Valora Analitik / NotiPrimicia
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