El cometa 3I/ATLAS ha acaparado la atención de la comunidad científica y el público, al convertirse en el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa nuestro sistema solar. Descubierto en julio de 2025 por el sistema de alerta de asteroides ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), este cuerpo celeste no está ligado gravitacionalmente a nuestro Sol, lo que confirma su origen fuera de nuestro vecindario estelar, probablemente formado alrededor de otra estrella hace miles de millones de años.
Fotografía: Pixabay
Los astrónomos estiman que el cometa volverá a ser observable a principios de diciembre, cuando se espera que reaparezca en el lado opuesto del sol. Su aproximación más cercana a nuestro planeta está prevista para el 19 de diciembre de 2025, a una distancia de unos 270 millones de kilómetros.
A pesar de su clasificación oficial como cometa, el objeto ha desatado un debate inusual en la comunidad científica. El reconocido astrónomo de Harvard, Avi Loeb, ha planteado la hipótesis de que las características y trayectoria atípicas de 3I/ATLAS podrían sugerir que se trata de un artefacto tecnológico de origen no humano. Aunque esta teoría carece de evidencia directa y la NASA lo considera un evento natural de excepcional interés científico y la expectación se mantiene.