Epidemia de ébola fuera de control en la República Democrática del Congo

El aumento de muertes, los ataques armados y la resistencia a los protocolos sanitarios echan por tierra los esfuerzos para frenar el virus.

por Nilson Ramirez

La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo avanza de forma alarmante en medio de un panorama de violencia y desconfianza social. Las autoridades del país centroafricano reportaron un balance oficial de más de 2.000 contagios y 796 fallecimientos. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el alcance real de la enfermedad podría ser entre dos y cuatro veces mayor que los registros gubernamentales.

El epicentro del brote se localiza en la provincia nororiental de Ituri y en la región de Kivu del Norte, donde se propaga la variante de Bundibugyo, para la cual aún no se dispone de una vacuna ni de un tratamiento de eficacia comprobada.

Uno de los principales obstáculos para frenar la transmisión radica en el rechazo de la población a los estrictos protocolos de la OMS, los cuales prohíben lavar, besar, tocar o vestir a los fallecidos para evitar la propagación del virus. Esta ruptura con los ritos tradicionales provocó agresiones físicas contra voluntarios en la capital de Ituri, Bunia, durante la ejecución de entierros seguros.

Adicionalmente, la hostilidad hacia el sector salud sigue en aumento:

Amenazas a centros de salud: En la región de Butembo-Beni, grupos de jóvenes amenazaron con quemar los hospitales involucrados en la contingencia sanitaria, aunque se mantiene una tregua precaria desde inicios de julio.

Suspensión de ayuda humanitaria: Trabajadores de la salud que investigan casos sospechosos en la ciudad de Beni sufrieron agresiones, mientras que miembros de la Cruz Roja local se vieron obligados a paralizar sus labores en diversas zonas debido a constantes amenazas.

El conflicto armado agrava críticamente la emergencia sanitaria. A pesar de que las provincias con mayor índice de infección están bajo el control de las fuerzas armadas gubernamentales, se encuentran rodeadas por extensas áreas dominadas por milicias rebeldes. Estos grupos armados bloquean el traslado de los equipos médicos, entorpecen el rastreo de los contagios y aíslan a los enfermos dentro de sus aldeas, donde continúan propagando la infección. Asimismo, asesores médicos e investigadores temen que las milicias utilicen la desinformación y los rumores locales como herramientas de control e infiltración, fomentando de manera deliberada el miedo y la resistencia popular para incrementar el número de víctimas mortales en la región.

VaticanNews / NotiPrimicia

Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:

Instagram: notiprimicia

WhatsApp: NotiPrimicia

Telegram: NotiPrimicia

YouTube: @NotiPrimicia

TikTok: @notiprimicia

Lea también