Un grupo de 99 excombatientes de los Comandos de la Frontera (CDF) realizó un llamado público al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, solicitando el respeto al proceso de paz pactado y garantías para su transición a la vida civil.
Los desmovilizados, quienes entregaron las armas el pasado 18 de junio tras negociaciones entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el Coordinador Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), expresaron su temor ante la postura de la nueva administración, la cual anunció el fin de la política de «Paz Total» y el uso de la fuerza militar frente a grupos armados.
Los antiguos guerrilleros se encuentran ubicados en una Zona Integral de Entrenamiento y Localización Temporal (ZOCIUT) en el departamento de Putumayo, donde reciben atención médica, formación y asistencia psicológica.
Mediante una misiva leída en el campamento, manifestaron su compromiso con la legalidad tras cumplir con la entrega de armamento e instaron al Ejecutivo a mantener las condiciones acordadas. Por su parte, Armando Novoa, jefe de la delegación gubernamental en la zona, recordó que los ciudadanos desmovilizados cuentan con protección amparada en la Constitución y el derecho internacional humanitario.
El Nacional / NotiPrimicia
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