Expertos proyectan recuperación de la producción petrolera para finales de 2026, impulsada por la Ley de Hidrocarburos

por María Paula Martínez

Expertos petroleros que participaron en el Foro «Actualidad económica sobre las leyes de hidrocarburos», organizado por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), proyectan que la recuperación de la producción petrolera venezolana comenzará a materializarse a finales de 2026 e inicios de 2027, impulsada por las flexibilizaciones de la nueva Ley de Hidrocarburos que otorga mayor control operativo y financiero al sector privado.

Oswaldo Felizzola, coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente de Venezuela del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA); Para Cristina Tovar, presidenta de la Asociación Venezolana de los Hidrocarburos (AVHI) y Francisco Monaldi, investigador Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice en Estados Unidos, coincidieron en que, aunque el país cuenta con costos de producción competitivos y las regalías han sido ajustadas en la nueva normativa, la desinversión de la última década en esta industria obliga a un proceso de reconstrucción tecnológica y financiera que tomará al menos 10 años.

Durante el Foro de «Actualidad Económica sobre las leyes de hidrocarburos» organizado por la Escuela de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Oswaldo Felizzola aseguró que «en los primeros seis meses de 2026, no se espera un aumento significativo de la producción petrolera». Por el contrario, advirtió que las primeras señales de crecimiento se verán a final de año o principios de 2027.

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Esto -explicó- mientras se trabaja en la recuperación de los pozos petroleros y de las instalaciones de superficie que procesan el crudo para sacarlo y comercializarlo.

«Por eso es que uno de los modelos conservadores habla que ya sería para final de año que se empezarían a ver los primeros reflejos de producción. Hay modelos optimistas que lo manejan en 1.200.000 barriles diarios; otros un poco menos optimistas en 1.100.000 barriles por día para finales del 2026 y, los pesimistas lo manejan alrededor de 1.000.000 de barriles para finales del 2026», dijo Felizzola.

Durante su intervención, explicó que «esto es como una bola de nieve que va progresivamente aumentando» y detalló que según las proyecciones para 2027, la producción petrolera podría alcanzar 1.500.000 barriles de petróleo diarios.

En un escenario más optimista, según el profesor universitario, se habla que para finales de 2027, la producción de crudo se ubicará en entre 1.200.000 y 1.400.000 barriles diarios.

«Lo que sí es difícil es a partir del 2028 hacer una predicción de a cuánto llegarían los barriles de petróleo. Chevron habla que para 2030 se estarían llegando a los 3.500.000 barriles, lo cual es difícil porque desconocemos realmente la situación de los yacimientos y de los pozos actualmente en Venezuela. Por eso es que, a medida que se vayan haciendo estas inversiones y se empiecen a hacer esas reexploraciones y reperforaciones de pozos, se verá realmente cuánto es el daño que han sufrido esos pozos y el nivel de inversión que hay que realizar», advirtió Felizzola.

Asimismo, señaló que la situación actual de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) -que lleva más de 10 años en declive- obliga a la empresa estatal a realizar inversiones importantes, principalmente en materia tecnológica.

«Actualmente, los niveles de producción solamente se encuentran en 900.000 barriles diarios, según fuentes secundarias de la OPEP. Para darles una idea, Venezuela es un país con capacidad instalada para producir más de 3.500.000 de barriles diarios», pero «lamentablemente, los pozos están comprometidos por el largo tiempo sin hacer los mantenimientos respectivos y las inversiones de capital para aumentar producción», afirmó.

En cuanto a los yacimientos petroleros venezolanos, especialmente en el lago de Maracaibo, indicó que también requieren inversiones importantes de «recuperación secundaria, terciaria e incluso hasta cuaternaria en algunos casos».

Por el contrario, para Felizzola, en los yacimientos en la faja petrolífera del Orinoco, «sí hay posibilidades de, con recuperación primaria y secundaria, aumentar la producción, pero debido a los más de 10 años de desinversión en algunos campos, no en todos, es difícil aumentar producción en el corto plazo».

Ahora con la nueva Ley de Hidrocarburos se permite que los «socios B» puedan venir no solamente a Venezuela a hacer nuevos proyectos, bajo la Licencia General 46 que emitió la OFAC, sino que ya pueden inclusive «comercializar su crudo de forma directa en los mercados internacionales. No necesitan autorización de Pdvsa, ni siquiera un acuerdo previo, sino simplemente vender el crudo como ocurriría en cualquier negocio. Esto les permite levantar capital de forma rápida para hacer las inversiones», aseveró el coordinador del IESA.

Agregó que, dado el contexto venezolano con los niveles de endeudamiento, «a Pdvsa se le vuelve casi imposible levantar capital», lo que ha hecho que el gobierno de Estados Unidos hable de crear unos fondos de inversiones administrados por la misma administración de Donald Trump, «para que justamente Pdvsa pueda recuperar ese dinero a través de pago por especies. Es decir, que se reciban bombas, válvulas y equipos para recuperación petrolera, gasífera y eléctrica, según lo que han dado a entender la Casa Blanca como la principal prioridad en el próximo corto plazo».

A criterio de Felizzola, esto significa que el financiamiento ocurrirá de forma directa, a través del petróleo venezolano que se venda. «Eso nos obliga como industria petrolera a recuperarnos de una forma relativamente lenta para los estándares», añadió.

Avances de la nueva Ley de Hidrocarburos

Para Cristina Tovar, uno de los avances más significativos de la reforma parcial de Ley Orgánica de Hidrocarburos es la personalización de los términos fiscales, que ahora permite ajustar también las regalías y los impuestos según la naturaleza del yacimiento (campos maduros vs. campos vírgenes) y el nivel de tecnología requerida.

Anteriormente, la regalía estaba fijada en 30% con posibilidad de bajar hasta 20%, «siempre que se demostrara que el proyecto no daba la economicidad», dijo.

Aunque todavía la regalía en Venezuela es la más alta de la región, en comparación con otros países como Colombia, Argentina o  Brasil, la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos permite que las regalías sean variables, estableciendo un techo de «hasta el 30%», lo que, a su juicio, abre la puerta a esquemas donde la carga impositiva sea menor durante las etapas iniciales de inversión para garantizar la viabilidad financiera y el flujo de caja, aumentando progresivamente a medida que el proyecto madura.

«Puede ser que puedas colocar una regalía muy baja al inicio del proyecto mientras realizas las inversiones y cuando ya haya el flujo libre de caja, permita subir las regalías y que el Estado no renuncie a la captación de ingreso, pero que permita que el proyecto sea viable, sobre todo sus primeras etapas. Eso es importantísimo a los efectos de desarrollar lo que son los primeros períodos de un proyecto en el área de hidrocarburos», agregó Tovar.

A esto se le suma la apertura de una mayor inversión por parte del sector privado en la industria petrolera venezolana, «no solamente a los términos fiscales, sino en términos operativos y de comercialización», que se permite ahora en la nueva Ley de Hidrocarburos.

De hecho, «en el nuevo marco legal, el Impuesto Sobre La Renta (ISRL) se decreta que el 50% de enriquecimiento neto puede ser reducido, mientras que el Impuesto Integrado, hasta 15% sobre ingresos brutos (de los hidrocarburos extraídos)», sostuvo la presidente de la AVHI.

Los CPP ahora se llaman Contratos de Actividad Primaria

Otro de los cambios en la nueva reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos, de acuerdo con Cristina Tovar, es que formaliza y da rango legal a figuras o modelos de negocios que venían operando bajo marcos excepcionales, como los Contratos de Participación Productiva (CPP), que ahora se denominan Contratos para el Desarrollo de la Actividad Primaria y «los establece muy claramente como operadores».

«Ya los coloca como operadores y pone reglas muy claras dentro del marco regulatorio. Para mí son muy importantes porque una de las cosas que siempre hemos dicho es que no todos los modelos o las operaciones se adaptan a la posibilidad de una empresa mixta. Hay operaciones quizás más pequeñas o que tienen que ser más flexibles, y estos Contratos para el Desarrollo de Actividad Primaria van a permitir maximizar los recursos en las distintas formas en que la ley permite hoy en día», expresó.

Agregó que para el inversionista internacional la seguridad jurídica es el factor determinante. Destacó que la inclusión de las cláusulas de estabilidad económica y mecanismos de mediación y resolución de conflictos abre también «la capacidad de renegociar contratos ante cambios estructurales en la economía global o local», que es vista como una señal de «previsibilidad» que busca atraer capital fresco.

La industria petrolera se puede autofinanciar

Para Oswaldo Felizzola, otro elemento importante es en cuánto Venezuela puede vender su petróleo en el mercado internacional. Recordó que «una de las grandes bondades» que tiene es que a pesar de que los precios del crudo están por alrededor de los 60 dólares por barril y los costos de producción están cercano a los 55 o 57 dólares, en Venezuela están entre los 20 y 25 dólares.

«Los crudos son viables económicamente y eso hace que esos retornos de inversión sean interesantes. La pregunta es: ¿Se pueden financiar? La respuesta es ¡Sí! La industria petrolera se puede autofinanciar perfectamente para su recuperación. No necesita pedirle dinero a nadie en el corto, mediano y largo plazo. Lo que sí hay que entender es que durante este tiempo los gastos asociados, los gastos sociales que siempre hemos asociado a la industria petrolera serán difíciles, por no imposibles de cumplir», afirmó.

Recuperación de la industria petrolera mínimo tardará 10 años

Por su parte, Francisco Monaldi, quien participó en el foro a través de un contacto por Zoom, ratificó que Venezuela requiere una inversión de más de 100 mil millones de dólares para recuperar la industria petrolera nacional y se estima en un lapso mínimo de 10 años.

Enfatizó que las exportaciones de crudo venezolano actualmente rondan los 200.000 barriles, cuando se llegó a exportar más de 800.000 barriles. Sin embargo, Monaldi proyecta que ahora, con la nueva Ley de Hidrocarburos y la apertura petrolera para Venezuela, estas exportaciones irán aumentando progresivamente.

En cuanto a la producción petrolera venezolana, apuntó podría subir por encima de los 5.000.000 de barriles para 2040.

A su juicio, la nueva reforma de la Ley de Hidrocarburos, «recoge casi todo lo que tiene que tiene que recoger una ley». En ese sentido, presentó una lámina en la que específico los pro y contra del nuevo proyecto:

  •  ​Legaliza el modelo de «contrato Chevron», que otorga el control operativo y de exportación al socio minoritario de las empresas mixtas (EM). Pero Pdvsa sigue siendo el accionista mayoritario.
  • Legaliza contratos de servicios con producción o ganancias compartidas (CPP). Estos son contratos en los que Pdvsa o una empresa mixta otorgan a un contratista la operación de un campo y comparten la producción incremental. El gobierno firmó 13 de estos contratos en 2024-2025.
  • ​Permite una reducción de las regalías en proyectos con menor rentabilidad, del tope de 30% hasta 0% (la ley anterior permitía reducir hasta 20%). Elimina los otros tributos petroleros (extracción, precios extraordinarios, LOCTI, regalía mínima, etc.). Crea un impuesto integral 0-15% del ingreso bruto, similar a una regalía adicional.
  • ​Permite el arbitraje independiente.
  • ​Elimina el requisito de aprobación de JV por parte de la Asamblea Nacional. Los CPP tampoco lo requieren.
  • ​En general, la reforma proporciona la lista de deseos de las empresas internacionales.
  • Discrecionalidad en el tema de impuestos y regalías abre importantes interrogantes. Subastas o modelos progresivos necesarios.
  • Contratos existentes legalizados, pero temas pendientes.
  • Temas de estabilidad jurídica persistirán.

El reto del gas asociado y la exportación

Durante el Foro, los tres ponentes coincidieron en que la industria gasífera y eléctrica venezolana es un caso interesante en el que el Ejecutivo nacional debe trabajar para impulsar tanto la producción como la exportación de gas, principalmente del gas asociado.

Apuntaron que se debe trabajar también en la Ley de Hidrocarburos Gasíferos de 1999 y abrir a Venezuela a nuevos proyectos e inversiones para mejorar estas industrias.

Bitácora Económica / NotiPrimicia

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