Fetraharina solicita credenciales para supervisar “especulación” en el precio del pan y sus derivados

El convenio, que consta de 85 cláusulas, establece un mecanismo de protección frente a la inflación mediante revisiones trimestrales. Según el vocero, este esquema ya generó resultados en el primer periodo de aplicación

por Evelis Borjes

Juan Crespo, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Industria de la Harina (Fetraharina), denunció este lunes 6 de abril una marcada disparidad en los precios del pan y sus derivados en el mercado nacional. Señaló que los costos de estos productos básicos varían arbitrariamente según la ubicación y el nivel de lujo de los establecimientos, afectando el presupuesto de los ciudadanos.

«En Venezuela existen 7.000 panaderías y te cobran el pan por el lujo de la panadería. Tú vas a un centro comercial y te venden una canilla como si fuera un campesino. En cambio, en el bulevar de El Valle consigues tres canillas por un dólar», manifestó Crespo durante una rueda de prensa ofrecida en la Casa Sindical de La Pastora.

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El sindicalista cuestionó los márgenes de ganancia en el sector pastelería, indicando que un kilo de torta alcanza los 25 dólares, mientras que el saco de harina de 45 kilos se ubica en 50 dólares. Ante este escenario, propuso la creación de mesas de trabajo entre empresarios y trabajadores para fijar precios justos basados en el sentido común.

«Quisiera aprovechar esta oportunidad para hacer un llamado: que algún día nos den la credencial para nosotros supervisar la especulación. Tú vas a comprar a una panadería y te lo quieren vender a precio de euro, como si nosotros fuésemos europeos», puntualizó.

Sustitución de importaciones

En cuanto al abastecimiento, Crespo informó que la industria nacional cubre actualmente el 100% del mercado interno tras el cese de las importaciones de harina terminada. Explicó que esta sustitución detuvo «la competencia desleal» de productos extranjeros que no pagaban aranceles ni impuestos.

«Hoy en día nos conseguimos con estos vientos de cambio que se están produciendo nacionalmente. Ya inclusive se están abriendo compases de que cada molino compre su materia prima, porque hasta no hace mucho había un monopolio del trigo: compraba fulano de tal y él era el que repartía a los molinos, creando una crisis alimentaria», detalló.

Respecto a la infraestructura, precisó que operan seis molinos a plena capacidad en cuatro turnos dentro de los estados Aragua, Miranda, Lara, Yaracuy, Zulia y La Guaira. No obstante, contrastó este avance con la situación de plantas expropiadas como el molino ubicado en Catia, Caracas.

Nuevo contrato colectivo

En el ámbito laboral, el dirigente anunció la firma de una nueva convención colectiva con el Grupo Mimesa, la cual establece un aumento inmediato del 600% sobre las escalas salariales propias de la empresa, sin utilizar el salario mínimo como referencia. El acuerdo contempla una revisión trimestral del ingreso para ajustar el poder adquisitivo frente a la inflación y la devaluación.

«Este contrato vigente arranca con un aumento inmediato del 600% del salario, no sobre el salario mínimo, sobre el salario de las escalas establecidas en esa empresa por nuestra organización. Es decir, nosotros no utilizamos como referencia salario mínimo. Utilizamos la profesionalización, la meritocracia, la tecnología y, obviamente, respetamos el tabulador», explicó.

El convenio, que consta de 85 cláusulas, establece un mecanismo de protección frente a la inflación mediante revisiones trimestrales. Según el vocero, este esquema ya generó resultados en el primer periodo de aplicación: «Nosotros vamos a revisar el salario después del 600% cada tres meses para ver cómo estuvo la devaluación y el incremento de la moneda extranjera. Y vale la pena decir que ya logramos en el primer trimestre el 67% sobre ese salario que dio al principio de la convención».

En materia de beneficios variables, el contrato eleva los topes establecidos en la Ley Orgánica del Trabajo. Mientras la legislación nacional estipula un recargo del 50% para horas extras y 30% para el bono nocturno, el acuerdo con Mimesa fija estos pagos en 113% y 65%, respectivamente. Además, la jornada nocturna comenzará a computarse desde las 6:00 pm, adelantándose una hora a lo previsto en la norma legal.

«Con esto le estamos dando a entender, sobre todo sin xenofobia, a los asiáticos, a los libaneses, a los que vienen a este país a explotar, que aquí se van a encontrar con una Constitución, con una Ley Orgánica del Trabajo y con un sindicato que verdaderamente conoce el extracto y el espíritu de cada artículo de la ley», sentenció.

Bitácora Económica / NotiPrimicia

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