La desaparición del pequeño Jhoandry Paz, un niño de apenas tres años, ha dado un giro perturbador tras cumplirse una semana de su reporte en el Unicentro Las Pulgas de Maracaibo. Lo que inicialmente se denunció como un extravío fortuito el pasado sábado 17 de enero, ahora es investigado por el CICPC como un presunto caso de tráfico infantil. Las inconsistencias en el relato de su madre, identificada como Estefanía, y la aparición de pruebas audiovisuales han puesto a la opinión pública en alerta máxima mientras el paradero del menor sigue siendo desconocido.

El caso comenzó a generar suspicacia desde el primer momento debido a que la denuncia formal se realizó veinticuatro horas después del suceso. Según el testimonio inicial de la madre, el niño desapareció del pasillo 04 mientras ella compraba un refresco. No obstante, las declaraciones de comerciantes locales pintan un escenario muy distinto. Varios testigos afirmaron ver a la mujer y a su pareja manejando sumas de dinero en efectivo que superaban los 100 dólares, una cantidad inusual para su condición de personas en situación de calle.
El comportamiento de la pareja tras la desaparición del infante también ha sido objeto de escrutinio. Testigos relataron que el hombre comenzó a consumir bebidas alcohólicas de forma excesiva poco después de que ya no se viera al niño en el lugar. Estas señales de alerta llevaron a las autoridades de Criminalística a ejecutar la detención preventiva de ambos bajo la sospecha de haber comercializado al pequeño Jhoandry Paz.
El video de seguridad
Un hallazgo crucial en la investigación surgió tras el análisis de las cámaras de seguridad de los locales situados en el Unicentro Las Pulgas. En el material audiovisual filtrado se observa a una mujer de contextura obesa y rasgos pertenecientes a la etnia wayúu cargando velozmente al niño. En el video se aprecia al pequeño llorando y vistiendo la misma ropa que aparece en las fotografías difundidas por su familia para las labores de búsqueda.
Las imágenes también captaron a una persona con un suéter de capucha caminando rápidamente por el mismo sector segundos antes del rapto. Comerciantes de la zona aseguran que la madre del menor vestía esa misma prenda el día de los hechos. Esta evidencia refuerza la hipótesis de una entrega planificada o una complicidad directa en el traslado del niño hacia un rumbo desconocido.
Actualmente, las autoridades venezolanas verifican la autenticidad del material de video para identificar plenamente a la mujer que se llevó a Jhoandry. La comunidad del estado Zulia permanece en tensión y exige respuestas claras ante la posibilidad de que exista una red de tráfico de menores operando en el casco central de Maracaibo. El Ministerio Público y el CICPC mantienen las investigaciones abiertas para dar con el paradero del menor y determinar la responsabilidad penal de los detenidos en este lamentable suceso.
NAM / NotiPrimicia
Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:
Instagram: notiprimicia
WhatsApp: NotiPrimicia
Telegram: NotiPrimicia
YouTube: @NotiPrimicia
TikTok: @notiprimicia