Henry Ramos Allup da un paso al frente y, con el verbo encendido que lo caracteriza, pone sobre la mesa sus posiciones sobre el nuevo momento político que atraviesa el país. Es frontalmente crítico con la composición que, hasta ahora, se conoce de la delegación opositora que encabezará Dinorah Figuera para negociar con el chavismo un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente.
“Tiene que ampliarse la representación y María Corina tiene que estar en el proceso, aunque no sea físicamente, porque ella es un factor determinante dentro de la oposición. Pretender desaparecerla no tiene sentido y no va a ocurrir, porque ninguno de nosotros lo va a aceptar”, sentenció el experimentado parlamentario.
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Sobre el llamado “tutelaje” de Estados Unidos a Venezuela, el jefe de AD también habló sin eufemismos: “Ahorita ellos están pensando en sus intereses económicos y, por eso, van a mantener al régimen ilegítimo en el poder por un tiempo que no va a ser muy extenso”.
Además, sostuvo que es una “verdad y una obviedad” que la administración Trump está cómoda con la interlocución con los hermanos Rodríguez, pero insiste en que eso es “momentáneo”.
—¿Qué opinión tiene de los comunicados publicados por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera sobre el inicio del trabajo conjunto de las dos Asambleas?
Ahí está hablando Dinorah Figuera, pero no AD ni los demás partidos de la Plataforma Unitaria, que somos la verdadera oposición. Y, si nos invitan como bloque, no es para sentarnos a ver cómo Jorge Rodríguez hace lo que le da la gana, ni para que nos dé la palabra cuando él quiera, como hace con sus diputados.
Ahora, si nos permiten expresar lo que nosotros consideremos, en un ambiente propicio, no tenemos ningún problema en ir a decir lo que pensamos de su Asamblea, de su régimen y de lo que creemos que se debe hacer para la resolución del conflicto.
—¿AD o la Plataforma Unitaria fueron consultadas o informadas antes de la publicación del comunicado de Figuera?
Nosotros no, ni la Plataforma tampoco. Ese comunicado se parece a la proclama de Juan Jacobo Rousseau sobre la democracia directa… Pero, bueno, si las cosas van a ser así, que Dinorah Figuera emprenda su proceso, a ver qué fuerza la respalda y cuántos votos tiene detrás.
Nosotros no vamos a participar en ningún proceso en el que no se nos consulte qué es lo que se va a hacer. Un verdadero proceso de democratización tiene exigencias que son irrenunciables. Quien no lo vea así y crea que cuenta con el respaldo popular, que eche para adelante solo.
—¿Es posible construir la institucionalidad que el país espera y que los inversionistas internacionales están exigiendo con esta nueva negociación de las Asambleas?
Es que el proceso de Dinorah yo lo agarro con pinzas. Estados Unidos le da este rol para no hacer interlocutora a María Corina. Ella misma nos dijo, en la reunión que tuvimos cuando viajó a Caracas, que Washington la llamó para negociar un nuevo CNE y que le suministró unos nombres de diputados de Voluntad Popular y de Primero Justicia para conformar la comisión que llevará las conversaciones.
Ante esto, todos los partidos, incluidos los propios representantes de los dos que antes mencioné, le dijimos que ese concepto dinamitaría la Plataforma Unitaria, porque, como entidad, no podríamos participar en un proceso donde todos los miembros no estén representados.
Entonces, yo pensaría que la propuesta debería ser cambiar esos nombres que ya se han conocido o ampliar la representación para incluir delegados de las demás organizaciones. Pero, si eso se queda así, la Plataforma no va a contribuir con ese proceso. Y Dinorah, sin el apoyo de la Unidad y del propio partido del que ella forma parte, no va a llegar a ningún lado.
Pero el asunto es que la administración Trump es la que parece estar tomando las decisiones sobre cómo va a ser el proceso.
Bueno, la reunión entre Dinorah Figuera y la Plataforma fue muy insatisfactoria por eso, porque ella lo que hizo ahí fue expresar como un hecho cumplido lo que supuestamente le dijeron los americanos.
Pero yo dudo que esos nombres los haya planteado Estados Unidos, porque, sencillamente, ellos no conocen a los integrantes de la Comisión Delegada de la Asamblea de 2015. Para mí, lo que realmente ocurrió es que Dinorah los puso sobre la mesa, Washington los aceptó y luego ella nos los presentó como una iniciativa estadounidense.
—Entiendo que hay factores trabajando para lograr esa ampliación y también para darle un espacio importante a María Corina Machado en la instancia de toma de decisiones.
Así es. Se ha emitido una larga lista de opiniones y María Corina tiene que estar presente en el proceso, aunque no sea físicamente, porque ella es un factor determinante dentro de la oposición.
Pretender desaparecerla de una instancia tan importante como la que se busca armar no tiene sentido y no va a ocurrir, porque ninguno de nosotros lo va a aceptar. ¿Qué futuro podría tener una negociación que la Plataforma apoye, pero María Corina no? Pienso que eso la haría implosionar.
Por eso, lo ideal es ampliar la lista de representación y que cada quien tenga su delegado. Nosotros hemos propuesto nombres, vamos a ver. Pero que nos diga Dinorah que los americanos no permiten la ampliación y que deben ser únicamente los nombres que están hasta ahora, nosotros no lo vamos a aceptar.
De mantenerse eso, dejaremos que lleven su proceso como ellos quieran y veremos hasta dónde llega. A lo mejor también se lo lleva el terremoto.
—¿Por qué AD no tiene representantes en la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015 que preside Figuera?
No tenemos a nadie en esa instancia porque, en ese momento, se determinó que solamente se iba a colocar a diputados que estuvieran en el exterior, para proteger de esa forma a los que seguían en el país. No íbamos a meter a ningún adeco para que lo pusieran preso al salir de su casa.
—Ha trascendido que la puesta en marcha de la agenda entre las Asambleas es una respuesta de la administración Trump a Jorge Rodríguez, por sus recientes declaraciones sobre postergar los nombramientos en el CNE y el TSJ.
El régimen siempre va a interponer cualquier cosa, desde lo climatológico hasta lo internacional, para eludir esa espada de Damocles atormentante que significa una elección democrática, porque ellos saben que la van a perder, sea cual sea el escenario. Pero no podrán esquivar indefinidamente lo que el país y el Gobierno estadounidense les exigen.
Ellos saben que, en un proceso electoral limpio, van a perder contra quien sea que la oposición legítima ponga como candidato. Y, si es María Corina Machado, el margen será mucho más amplio.
—¿Para usted Estados Unidos está presionando por un proceso electoral en este momento?
Para ser sinceros, creo que, ahorita, Estados Unidos está pensando en sus intereses económicos más que en cualquier otra cosa y, por eso, va a mantener al régimen ilegítimo en el poder por un tiempo que no va a ser muy extenso.
Ellos saben que eso no puede ser a largo plazo, porque las inversiones más importantes, e incluso el apoyo interno a las gestiones que están llevando a cabo aquí, pasan por que el país se normalice; cosa que es imposible sin que haya un gobierno democráticamente electo.
—¿A qué atribuye que, hasta la fecha, el nuevo régimen no haya hecho ni un solo nombramiento independiente o respetable dentro de las instituciones del Estado?
Porque no tienen ningún interés. Los Rodríguez lo que han hecho desde el 3 de enero hasta hoy es quitar funcionarios relacionados con Nicolás Maduro para poner a otros vinculados a ellos.
Mientras Estados Unidos no les ponga presión para que actúen de manera distinta, seguirán en lo mismo. Eso se llama, en derecho penal, la «no exigibilidad de otra conducta»; es decir, se comportan de esa forma porque nadie les está exigiendo lo contrario. Mientras les toleren lo que están haciendo, no habrá modificación.
Luego de las presidenciales de 2024, Jorge Rodríguez convocó a una reunión en la Quinta Anauco. Ahí yo le dije: «Mira, Jorge, no nos vengas con la desfachatez de decirnos que ustedes sí le entregarían el gobierno a X o Y persona. Tú no le entregas a nadie, puesto que ustedes temen perder el poder, porque saben que, así les demos todas las garantías, la gente nos va a pasar por encima y no va a respetar nuestros acuerdos, debido a que han hecho demasiado daño. Ustedes son conscientes de que, cuando ya no tengan la pistola en la mano, nadie les podrá garantizar nada; por eso se van a aferrar al poder como sea».
Él se quedó callado y no me respondió nada.
—¿Quiénes estuvieron en esa reunión?
Estábamos Henrique Capriles, Tomás Guanipa, Manuel Rosales, Stalin González, Luis Aquiles Moreno, en fin… Pero lo importante es que nadie puede pensar que, para garantizarle la tranquilidad espiritual y anímica al chavismo, los vamos a dejar en el poder por los siglos de los siglos.
—¿Washington está conforme con esa «no exigibilidad de otra conducta»?
Eso es un ratico. Estados Unidos ha sido, es y será siempre un país muy práctico; por eso es la primera potencia del mundo.
Los americanos entienden que la situación actual no puede consolidarse ni mantenerse durante mucho tiempo, porque hasta sus propios inversionistas están exigiendo una democratización del país. Cuidado si a principios del próximo año no se produce la decisión de hacer unas elecciones competitivas y transparentes.
—Tal como se están dando las cosas, la conclusión que queda es que la reunión de Panamá y el documento que emitieron a la opinión pública después tenían como finalidad presionar a Washington.
No, porque en nada ha cambiado nuestra posición. Al contrario, estamos ratificando todo lo que hemos dicho.
Nosotros no vamos a deshacer ninguno de los compromisos que ya asumimos con la Plataforma y Estados Unidos lo sabe. No vamos a desprendernos de nuestros liderazgos naturales para buscar uno artificial, porque así no vamos a salir del trance en el que estamos.
Los americanos conocen exactamente nuestra visión, pero, aun así, decidieron llamar a Dinorah. Pues entonces ellos sabrán hasta dónde ella puede llevar esto adelante o si se va a quedar con el encargo en el camino. Ya veremos.
—¿Ustedes sabían del proceso de las dos Asambleas antes de la reunión de Panamá?
Nosotros conocíamos la intención de los americanos, pero también era obvio que teníamos que expresar nuestra posición como bloque.
Yo no sé si ellos están buscando darle un poco más de tiempo al interinato de los Rodríguez haciendo estas cosas y creando problemas internos a la verdadera oposición. Eso no lo puedo saber.
Lo que sí te aseguro es que nosotros seguimos enfrascados en lograr un proceso electoral limpio en el plazo más breve posible y no creo que logren revertir, con ningún artificio o artilugio, lo que quiere la mayoría del pueblo venezolano.
—¿A qué atribuye que aún haya más de trescientos presos políticos entre civiles y militares?
Habría que preguntarle a Estados Unidos por qué no le exige al nuevo interinato que termine de liberar a todos los presos.
Los americanos se están entendiendo con un régimen de facto, acusado de todo lo que sabemos, y conocen perfectamente que en Venezuela se mantienen los presos políticos, la censura a los medios independientes y la judicialización de los partidos políticos.
La única explicación que yo le veo es que quieren mantener lo menos asediado posible al régimen de facto, porque se están favoreciendo con eso.
—¿Para usted la administración Trump está cómoda con el interinato de Delcy Rodríguez?
Eso es una verdad y una obviedad. Además, el mismo presidente Trump lo ha dicho. Pero insisto: eso es momentáneo.
¿Cuál es la verdadera situación de María Corina Machado hoy?
Bueno, lo que ella nos ha dicho es que va a venir, y pronto. Si no fuera así, no lo diría.
Yo la otra vez le comenté a Carlos Blanco que, en este país, desde afuera nadie ha podido mandar. Ni Guzmán Blanco lo logró, porque cada vez que se iba para París le tumbaban las estatuas. Él volvía para que se las pusieran otra vez y lo aplaudieran, etcétera; pero cuando se iba de nuevo, se las volvían a tumbar.
Entonces, aquí nadie puede mandar, gobernar o mantener un liderazgo infinito desde afuera, y eso ella lo sabe.
—¿Hay una decisión de parte de María Corina Machado y su equipo de no revelar la tensión que hay en su relación con Washington?
Lógicamente ellos no pueden reconocer que la administración Trump no los quiere, aunque eso es público y notorio. No sería político salir a decir eso, pero es evidente.
—¿Cuál es su interpretación de las recientes fotos entre figuras principales del chavismo, como Diosdado Cabello o Gustavo González López, y altos funcionarios civiles y militares de Estados Unidos?
Eso es una estrategia habilidosa por parte de Diosdado para hacer ver que están en la buena. Pero eso no quita que sobre él haya una recompensa vigente de veinticinco millones de dólares.
Si está tan tranquilo como hace ver, ¿por qué no agarra un avión y se va a Miami?
Esas fotos, riéndose a mandíbula batiente para simular que contra él no hay nada, son una estrategia. Solo eso.
—¿Usted se ha reunido con el encargado de negocios John Barrett?
No, ni con él ni con ningún funcionario de la Embajada.
Nosotros, como Plataforma, no hemos solicitado la reunión, pero estamos dispuestos, y eso se los transmitió Roberto Enríquez allá en Washington.
Si ellos nos llaman, saben que acudiremos. Pero, de la nada, no vamos a ir a pararnos en la puerta de la Embajada para que nos reciban.
Y te insisto: si nos llaman a conversar, ya ellos saben lo que les vamos a decir sobre el proceso electoral y la normalización del país.
—El hoy viceministro para Europa y Norteamérica, Oliver Blanco, fue muy cercano a usted. ¿Ha hablado con él desde su nombramiento?
Cuando a él lo iban a designar me comentó, y yo le dije que ese nombramiento tenía sus riesgos y que no sabía qué tan beneficioso iba a ser para él en el futuro.
Pero le tengo mucho aprecio y espero que le vaya bien.
La Gran Aldea / NotiPrimicia
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