Un día como hoy, —hace exactamente 43 años—, la historia económica de Venezuela sufrió una fractura de la que nunca se recuperaría totalmente. El 18 de febrero de 1983, conocido como el «Viernes Negro», marcó el fin de la ilusión de la riqueza infinita y sepultó, a partir de una nueva realidad, una de las frases más icónicas de la idiosincrasia nacional de la época: «Ta’ barato, dame dos».
Bajo el gobierno del Presidente de Venezuela, Luis Herrera Campins y tras un domingo de Carnaval, el país se despertó con una noticia que sacudió los cimientos de la sociedad: la suspensión de la venta de divisas y una drástica devaluación del bolívar frente al dólar. Hasta entonces, la moneda nacional había gozado de una estabilidad envidiable y de libre convertibilidad, lo que permitía a la clase media venezolana viajar a Miami o Europa a comprar desmedidamente y sin control, cualquier cosa aún cuando no fuese indispensable, amparados en un dólar fijo a 4,30 bolívares.
Fin de la fiesta petrolera
El colapso no fue repentino, sino la consecuencia de un «descalabro» financiero que se venía gestando. La caída de los precios del petróleo que redujo las exportaciones de 19.300 millones de dólares en 1981 a casi 13.500 millones en 1983, sumada a la crisis de la deuda en América Latina, creó una tormenta perfecta.
El miedo ante el panorama económico provocó una fuga de capitales masiva, calculada en casi 8 mil millones de dólares que drenó, vació, las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela (BCV). A pesar de las severas objeciones de Leopoldo Díaz Bruzual, presidente del BCV en aquel momento, el Gobierno admitió que no podía afrontar el vencimiento de la deuda externa ni sostener el valor de la moneda.

Nació el control de cambio, RECADI
El «Viernes Negro» trajo consigo el establecimiento de un régimen de cambio diferencial que confundió y empobreció al ciudadano de a pie. Se establecieron tres tipos de cambio:
- Dólar a Bs. 4,30: para deuda pública y bienes esenciales.
- Dólar a 6,00 bolívares: para importaciones no esenciales.
- Dólar flotante (iniciando en Bs. 7,50): para viajeros.
Este sistema, que posteriormente derivaría en la creación del RECADI (Régimen de Cambio Diferencial), no sólo oficializó la devaluación, sino que también abrió la puerta a graves casos de corrupción durante los años siguientes.
Un hito histórico
Para los venezolanos, el 18 de febrero de 1983 representa mucho más que un dato macroeconómico. Ese día se quebró la confianza en la moneda. El poder adquisitivo comenzó a deteriorarse rápidamente y la estabilidad de la que Venezuela había disfrutado desde la década de 1920 desapareció.
Hoy, al recordar esta fecha, el país rememora el momento exacto en que se cerró el grifo de la «Venezuela Saudita» y se dio paso a una larga era de controles, inflación y crisis que transformaron para siempre la realidad nacional.
NotiPrimicia/Nilson Ramírez
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