El anuncio de que Netflix ha acordado la compra de Warner Bros por 83.000 millones de dólares no ha sido recibido con aplausos, sino con una declaración de guerra por parte de reguladores y creativos. La operación se enfrenta a una feroz reacción negativa tanto en Washington como en Los Ángeles, donde voces influyentes claman que el acuerdo «debe ser bloqueado» para proteger a los consumidores y trabajadores.
La senadora demócrata Elizabeth Warren lideró la ofensiva política, calificando la transacción como una «pesadilla antimonopolio».
«Una fusión Netflix-Warner Bros crearía un gigante mediático masivo con el control de cerca de la mitad del mercado de streaming», advirtió Warren, señalando que esto amenaza con forzar a los estadounidenses a pagar precios de suscripción más altos y tener menos opciones, al tiempo que pone en riesgo a los trabajadores.
Sindicatos en pie de guerra: «Eliminará empleos»
La resistencia más dura proviene de los propios creadores de la industria. El Sindicato de Guionistas de América (WGA) emitió un comunicado contundente exigiendo a los reguladores que detengan la operación inmediatamente.
«Que la compañía de streaming más grande del mundo se trague a uno de sus mayores competidores es exactamente lo que las leyes antimonopolio fueron diseñadas para prevenir», sentenció el gremio.
El WGA advirtió que el resultado será catastrófico: «Eliminará empleos, reducirá los salarios, empeorará las condiciones de trabajo y subirá los precios para los consumidores». El Sindicato de Directores (DGA) también expresó «preocupaciones significativas» y solicitó una reunión de urgencia.
«Un desastre» para la cultura
La congresista Pramila Jayapal se unió al coro de críticas, alertando sobre la homogeneización cultural. Según Jayapal, la fusión derivará en «más anuncios y contenido de genérico, menos control creativo para los artistas y pagos más bajos».
Figuras de peso como el director James Cameron ya habían adelantado su rechazo, calificando la potencial compra como «un desastre».
A pesar de que Ted Sarandos, co-CEO de Netflix, defiende el acuerdo como «pro-consumidor y pro-creador», prometiendo mantener los estrenos en cines, la presión para que el gobierno intervenga y frene el nacimiento de este nuevo monopolio del entretenimiento es cada vez más fuerte.
The Guardian / NotiPrimicia
Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:
Instagram: notiprimicia
WhatsApp: NotiPrimicia
Telegram: NotiPrimicia
YouTube: @NotiPrimicia
TikTok: @notiprimicia