La Junta Militar de Myanmar impone unas elecciones «fantasma» en medio del miedo y la guerra civil

El gobierno insiste en que la elección se realiza "con apoyo público" y "para el pueblo de Myanmar, no para la comunidad internacional".

por Nilson Ramirez

Los centros de votación abrieron este domingo 28 de diciembre en varias regiones de Myanmar. Sin embargo, lo que la Junta Militar presenta como un «retorno a la democracia», la mayor parte de la comunidad internacional y los grupos de derechos humanos lo califican sin rodeos como una «farsa» diseñada para legitimar el régimen golpista.

El proceso electoral nace viciado de origen: el partido más popular del país, la Liga Nacional para la Democracia (LND), ha sido disuelto y su líder, la premio Nobel Aung San Suu Kyi (de 80 años), permanece detenida desde el golpe de 2021.

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A diferencia de elecciones pasadas, donde las calles se teñían del rojo de la LND en mítines multitudinarios, hoy reina el silencio. «Temo que la nación esté cayendo cada vez más profundo en la oscuridad», confesó una residente de Yangon bajo condición de anonimato. Aunque ella y su familia decidieron no votar para no dar credibilidad al proceso, admite que otros lo harán por puro terror: «Algunas personas tienen tanto miedo de que, si no aparecen, los militares vayan a sus casas y los arresten».

El miedo está justificado. Desde julio, una nueva ley electoral castiga cualquier crítica al voto con penas de al menos tres años de cárcel o incluso la pena de muerte.

Bombas en lugar de papeletas

Mientras el régimen levantaba el toque de queda en Yangon citando «estabilidad», la guerra civil rugía en el resto del país.

  • Ataques del Ejército: Horas antes de la apertura de urnas, se reportaron ataques aéreos militares sobre aldeas en la región de Sagaing.

  • Resistencia Armada: Se registraron explosiones cerca de tres centros de votación en Pyay y un ataque con drones contra una oficina del partido pro-militar (USDP) en el sureste.

Gran parte del territorio nacional no participará en los comicios simplemente porque está bajo control de los grupos de resistencia anti-junta o es zona de combate activo.

El eje de apoyo

Mientras la ONU y las potencias occidentales condenan el proceso, la Junta Militar cuenta con el respaldo diplomático de sus aliados estratégicos. Medios controlados por el estado confirmaron la presencia de observadores electorales de China, Rusia, India y Vietnam.

El gobierno insiste en que la elección se realiza «con apoyo público» y «para el pueblo de Myanmar, no para la comunidad internacional».

Crisis Humanitaria

Según la ONU, el golpe de 2021 sumió al país en el caos económico, dejando a 16 millones de personas (de una población de 51 millones) en necesidad de asistencia vital para el próximo año 2026.

Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los DD.HH., sentenció: «Las elecciones tienen lugar claramente en un entorno de violencia y represión».

The Guardian / NotiPrimicia

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