Ozempic y Mounjaro, de la diabetes al adelgazamiento

El efecto de esta hormona sobre el cuerpo genera un retardo en el vaciamiento gástrico, con el cual el bolo alimentario está más tiempo en el estómago, causando una sensación de llenura que retarda la absorción y así mismo disminuyendo la sensación de hambre porque tiene un efecto a nivel central

por Evelis Borjes

Lo que comenzó como medicamentos para combatir la diabetes tipo 2 terminó siendo una opción recurrente para bajar de peso. Al contener semaglutida y tirzepatida , el ozempic y el mounjaro, son análogos de GLP-1, una hormona intestinal que se libera de forma natural tras comer, sintetizada en el intestino y similar al glucagón, una hormona producida por el páncreas, que se encarga de aumentar los niveles de glucosa en sangre cuando estos descienden.

El efecto de esta hormona sobre el cuerpo genera un retardo en el vaciamiento gástrico, con el cual el bolo alimentario está más tiempo en el estómago, causando una sensación de llenura que retarda la absorción y así mismo disminuyendo la sensación de hambre porque tiene un efecto a nivel central.

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Sheyla Montero, médico internista, comenta que estos medicamentos “están indicados a pacientes que tengan una obesidad grado 2 o 3 y así mismo que cuenten con algún factor de riesgo cardiovascular, es decir , aquel obeso que es hipertenso, dibético o prediabético”. No, el que tiene cinco o seis kilos de más, ya que estamos hablando de índice de masa corporal que te avale ese grado de obesidad”.

Durante ensayos clínicos originales para tratar la diabetes tipo 2, investigadores notaron que, además de controlar el azúcar en sangre, los pacientes bajaban de peso como uno de sus efectos secundarios acompañado de dolor abdominal, náuseas, sialorrea, llenura postprandial, estreñimiento y en algunos casos cefalea, los cuales se presentan en todos los pacientes y varían según las dosis sumistradas, siendo más propensos a tenerlos las personas que lo toman de forma contraindicada generando que sean más proclives a sus reacciones adversas.

Cambio de mentalidad

Marc Bessler, MD, cirujano y jefe de cirugía bariátrica de acceso mínimo y profesor en el Centro Médico de la Universidad de Columbia, señala que “el Ozempic y medicamentos similares ahora producen un promedio de pérdida de peso del 15 al 20 por ciento, significativamente más alto que opciones anteriores. Alrededor de un tercio de los pacientes notan una pérdida de peso corporal alrededor del 10 por ciento.”

A pesar de que se registró ese porcentaje no para todos los pacientes es lo mismo, porque más que bajar de peso, se requiere un cambio de mentalidad.

Montero añade que “estos medicamentos no vinieron a simplificar nada, sino que fueron creados para ayudar a pacientes con una enfermedad grave que se puede derivar a otras e incluso la muerte. Es decir, si eres un paciente que necesita cirugía bariátrica, pero tienes que perder peso para disminuir tu riesgo cardiovascular, este medicamento va a ser de gran ayuda”.

Así mismo, la obesidad no solamente se representa como un problema biológico ni social, sino también un problema psicológico. Por lo que los pacientes deberían tener un soporte o contar con un apoyo para que puedan mantener el régimen; un manejo integral es uno de los criterios para el uso de este medicamento.

“Todo medicamento para perder peso debe ir en conjunto con una alimentación adecuada, disminuir el consumo de carbohidratos sencillos, aumentar el consumo de carbohidratos complejos, grasas, junto a ejercicio físico. Si la persona no cambia el chip, no va a mejorar”, agregó la internista.

Con el objetivo de que el paciente que está en su proceso de perder peso y decida dejarlo, porque ya alcanzó su objetivo o simplemente ya se cumplió su tiempo, pueda mantener y quedarse con su dieta y ejercicio. Para que no genere un problema de rebote y se produzca una reganancia de peso.

Nuevos descubrimientos

Aunque estos medicamentos ya están aprobados por la FDA, la ciencia sigue investigándolos constantemente, entre sus últimas teorías se encuentra que estos fármacos que imitan al GLP-1 con presentaciones orales e inyectables, reducen significativamente el riesgo cardiovascular disminuyendo la presión arterial, el colesterol y la inflamación sistémica. Mientras que Ozempic cuenta con aprobación oficial para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares, Mounjaro también ha demostrado proteger la salud del corazón de manera intrínseca.

Así mismo, investigaciones recientes indican que pueden reducir el riesgo de desarrollar demencia y alzheimer. Como también, la disminución de la artropatía (dolor y daño en las articulaciones) quizás por efectos mecánicos al bajar de peso que reduce la presión en las mismas o por vía propia.

Texto: Paula Sibada estudiante de la cátedra de Periodismo Científico de la URBE

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