¿Por qué diciembre nos hace sonreír… y también llorar?

En Venezuela, estas emociones se combinan con circunstancias específicas.

por Dennys Bracho

Diciembre es un mes cargado de emociones. Diversos estudios en psicología y neurociencia muestran que las fiestas generan sensaciones de felicidad y nostalgia, activando el sistema de recompensa del cerebro y provocando recuerdos de momentos pasados.

5 razones por las que diciembre nos hace felices

  1. Reuniones familiares y sociales: Estudios de la Universidad de Harvard muestran que compartir con seres queridos fortalece los lazos afectivos y aumenta la producción de oxitocina, la “hormona de la felicidad”.

  2. Tradiciones culturales: La preparación de comidas típicas, decoraciones y rituales navideños activa recuerdos positivos y sensación de pertenencia.

  3. Música y festividades: La música festiva, como villancicos y parrandas, incrementa la dopamina, generando placer y motivación.

  4. Tiempo de vacaciones: El descanso del trabajo o la escuela permite relajarse y reducir niveles de estrés, según la Universidad de Stanford.

  5. Actos de generosidad y solidaridad: Donar, regalar y ayudar a otros durante estas fechas activa centros de recompensa en el cerebro, reforzando emociones positivas.

5 razones por las que diciembre puede entristecernos

  1. Nostalgia y recuerdos de ausencias: La psicóloga clínica Susan Krauss Whitbourne explica que las fiestas intensifican la añoranza por personas que no están presentes.

  2. Estrés económico: Estudios de la Universidad de Cambridge muestran que las expectativas de gastos generan ansiedad y preocupaciones financieras.

  3. Expectativas sociales: La presión de cumplir con tradiciones o mostrar felicidad puede causar frustración y tristeza.

  4. Soledad: Las personas que viven solas o lejos de su familia tienden a experimentar sentimientos de aislamiento, especialmente durante celebraciones.

  5. Cambios en la rutina: La alteración de horarios y actividades normales puede afectar el sueño y el estado de ánimo, según investigaciones de la Universidad de Michigan.

Caso Venezuela

En Venezuela, estas emociones se combinan con circunstancias específicas:

  • Alegría: La gaita, los encendidos navideños en ciudades como Maracaibo y Caracas, y los parrandones públicos gratuitos reviven la tradición y la unión familiar. Además, muchos venezolanos que emigraron han tenido la oportunidad de regresar para compartir las fiestas con sus familias en los últimos dos años.

  • Tristeza: La migración sigue separando a familiares; madres, padres y abuelos ven a sus hijos y nietos solo por videollamadas. La situación económica  también intensifican la nostalgia y la preocupación, sumándose a la carga emocional de la temporada.

En resumen, diciembre en Venezuela y en el mundo provoca un equilibrio entre felicidad y melancolía, marcado por la cultura, la familia, la música y las tradiciones, así como por las ausencias y desafíos personales.

NotiPrimicia/ Agencias

Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:

Instagram: notiprimicia

WhatsApp: NotiPrimicia

Telegram: NotiPrimicia

YouTube: @NotiPrimicia

 TikTok: @notiprimicia

Lea también