La profesora de ingeniería estructural de la Universidad Central de Venezuela (UCV) María Eugenia Korody explicó cuáles son las señales que debe evaluar una persona antes de volver a entrar a su vivienda tras los terremotos del 24 de junio, en momentos en que buena parte de la población reporta grietas, paredes caídas y daños visibles en sus edificios.
Korody aclaró que sus recomendaciones corresponden a una «inspección rápida» de carácter informativo y que en ningún caso sustituyen la evaluación de un profesional en sitio. Explicó que alrededor del 80% de las edificaciones dañadas en Caracas y zonas cercanas son de concreto armado, es decir, estructuras formadas por vigas y columnas (los llamados «marcos») con paredes de relleno, generalmente de bloques de arcilla.
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Qué revisar antes de entrar
En el programa La Conversa de ARI este domingo, la especialista recomendó observar primero el exterior del inmueble: si el edificio está inclinado, si hay escombros provenientes de una edificación aledaña, aceras colapsadas o señales de un derrumbe cercano, «es preferible no entrar». Si, por el contrario, no hay aplastamiento de pisos ni elementos de fachada colapsados, consideró que es posible ingresar, aunque recomendó no hacerlo solo y avisar a otra persona antes de entrar, debido al riesgo de réplicas y a las vibraciones que pueden generar camiones removiendo escombros en zonas cercanas.
Korody insistió en que el elemento más importante a revisar son las columnas, por su función estructural. «Si a uno le cortan la columna vertebral, no va a poder caminar, y lo mismo le pasa a la edificación», explicó. Según indicó, las grietas capilares, leves o moderadas en estos elementos no son necesariamente alarmantes, pero cuando hay pérdida de material, concreto triturado o varillas de hierro (cabillas) expuestas, «vale la pena no entrar».
Cómo identificar una columna entre las paredes
La profesora explicó que las columnas de concreto armado muchas veces quedan ocultas detrás de las paredes, por lo que recomendó raspar la superficie para verificar si el material es de color gris (concreto) o corresponde a bloques de arcilla. Ese método, dijo, es el que han estado utilizando los equipos de inspección rápida formados en la UCV con apoyo de Funvisis, en el marco de un programa de capacitación a profesionales que coloca etiquetas o calcomanías en las edificaciones evaluadas para indicar su condición.
Sobre los tipos de daño observados en edificaciones venezolanas, Korody describió cuatro patrones frecuentes: fisuras leves sin mayor compromiso estructural; el efecto de «columna corta», muy común en el país, que ocurre cuando paredes, ventanales o jardineras impiden que la columna se deforme con normalidad y concentran las cargas en un tramo reducido; grietas en forma de X en paredes con grandes deformaciones, que pueden derivar en colapso; y el llamado efecto de «pata de elefante», en el que el concreto se abre y deja expuestas las cabillas en la base de la columna, considerado el más peligroso de los cuatro.
La especialista señaló que, según lo que ha observado de forma informal —y aclaró que no se trata de un diagnóstico oficial— buena parte del daño reportado hasta el momento corresponde a grietas en paredes y en la junta entre la pared y el elemento estructural, lo cual, dijo, es consistente con la forma en que normalmente fallan este tipo de edificaciones ante un sismo.
Escaleras, ascensores y tanques de agua
Korody advirtió que las escaleras son el elemento clave para la evacuación de un edificio, por lo que si las vigas de soporte o muros estructurales asociados a ellas presentan grietas, no se debe ni siquiera subir por ahí. Recordó además que nadie debe utilizar los ascensores y que zonas como salas de máquinas o tanques de agua en azoteas representan una carga adicional que una estructura ya debilitada podría no soportar.
Sobre cuánto más puede resistir una estructura dañada, la profesora fue cautelosa: explicó que depende de varios factores, entre ellos las condiciones geotécnicas del terreno y la fundación del inmueble. Como referencia, indicó que si en una zona hay varios edificios colapsados alrededor de una vivienda, esa es una señal de que el área podría estar comprometida y no se debería entrar.
Por último, la especialista diferenció entre las estructuras de marcos de concreto armado —el sistema más común en el país— y los edificios de tipo muro o tipo túnel, presentes en sectores de Guarenas, Guatire y algunas zonas de Caracas, donde las propias paredes son de concreto armado y forman parte del sistema estructural. En esos casos, advirtió, una grieta en pared no es equivalente a una grieta en un muro de mampostería, y su evaluación requiere un criterio distinto.
Tal Cual/ NotiPrimicia
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