Los efectos secundarios de la anticoncepción hormonales son conocidos y entre los que destacan son los problemas psicológicos y físicos los avances para el desarrollo de un fármaco para mitigar estos efectos negativos son insuficientes, aunque se evidencia una diferencia con el sildenafilo (viagra) un fármaco diseñado para la hipertensión pulmonar que desató una revolución en los hombres.
Este nuevo medicamento logró una mejoría en la difusión eréctil en los hombres y un mercado multimillonario en la salud sexual de los hombres. Por lo cual, se crea una polémica en torno a: sí un medicamento resolvió un problema de la sexualidad de los hombres. ¿Por qué aún no existe medicamento que igualen este resultado en el control de la natalidad?
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El tema de la planificación familiar es un reto que afrontan ambos géneros, este hecho genera malestar en ambas partes manifestándose de la siguiente manera: tensión, fatiga y presión social. No se trata de preferir quién tiene el compromiso en la relación. Sino saber, ¿cómo la decisión puede desencadenar un sinfín de problemas que perjudican la calidad de la relación?.
Las personas a la hora de conseguir una pareja deben aclarar en primera instancia que tener una relación. También es aceptar un cuidado mutuo, la anticoncepción es una herramienta que permite que las parejas puedan saber cuándo planificar o prevenir la concepción, pero ¿Qué pasa cuando no es así?
Prevención
Para César Rangel de 42 años, sostiene que “es un compromiso de ambos, es contigo mismo, hay mujeres que cargan en sus carteras un par de condones por si acaso. En caso de que el hombre no tenga, queda de parte de la mujer aceptar, entonces considero que ambas partes tienen corresponsabilidad en ese aspecto”.
Las estadísticas y datos para identificar qué sexos utilizan métodos anticonceptivos están enfocados hacia la mujer. No ofrecen datos comparables que avalen quién de los dos se cuida más. Solo se encuentran informes que hablan sobre la deserción de los usos de los anticonceptivos en la mujer en el caso de Venezuela y como está aumentó con el tiempo.
Según varios estudios realizados por Tejiendo Redes: constructoras de Paz, una alianza entre líderes comunitarias, activistas y periodistas de 16 estados de Venezuela y la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (AVESA) demostró que gran parte de las mujeres venezolanas no utilizan métodos anticonceptivos (ACO).
Responsabilidad
Un informe publicado en 2022 por Tejiendo redes llamado “Mujeres que resisten: sobrevivir a una Venezuela en crisis” pone en contexto cómo está la situación en temas de salud sexual, entre otros. En una encuesta realizada a 936 mujeres en los estados Anzoátegui, Barinas, Bolívar, Carabobo, Delta Amacuro, Distrito Capital, Lara, Mérida, Portuguesa, Sucre, Táchira, Yaracuy y Zulia, indicó que el 26% de las mujeres encuestadas afirmaron utilizar ACO. Sin embargo, la parte restante, el 70%, respondió no utilizarlo.
En 2023 se publicó un informe por la Asociación (AVESA) “Violencia sexual en Venezuela” realizado en 11 entidades federales, como Anzoátegui, Aragua, Barinas, Carabobo, Falcón, La Guaira, Lara, Mérida, Monagas, Sucre y Zulia, demostró que 48,3% de esta población encuestada nunca empleó el método anticonceptivo y el 20,4% afirmó utilizarlo en sus relaciones sexuales.
Porcentajes
El mayor porcentaje lo representan los hombres, niños y adolescentes con un 100%, las mujeres, niñas y adolescentes con un 42,9% y en el caso de las mujeres adultas con un 53,3%.
En 2024 Tejiendo redes publicó un informe titulado “Mujeres que resisten: el alto precio de la desigualdad” en el que encuestaron a 1.281 mujeres de 17 estados del país: Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Delta Amacuro, Distrito Capital, La Guaira, Lara, Mérida, Miranda, Portuguesa, Sucre, Táchira, Yaracuy y Zulia. En el que demostraron que el 40% de las mujeres no utiliza métodos anticonceptivos.
Y, por último, la Asociación (Avesa) publicó “Salud, derechos sexuales, derechos reproductivos y violencia de género” a través de un estudio en el que se obtuvieron datos de 500 mujeres adolescentes, madres, embarazadas y no madres del Distrito Capital y Lara. Confirmó que un 32% admitió no utilizar.
Factores
En los siguientes estudios se refleja cómo la población venezolana, enfocada en las mujeres, persiste una carencia en la utilización de anticonceptivos en el que se ven involucrados factores externos que limitan la capacidad de decisión y obtención de estos métodos.
Es mucho más arduo para una mujer costearse los anticonceptivos. Gustavo Rincón, de 24 años, explicó que “la mujer debe ser mucho más precavida, ya que no estamos hablando de una enfermedad, sino de nueve meses sufriendo cambios hormonales y dolores, traer una vida a este mundo, es más responsabilidad que costearse los anticonceptivos”.
Tener un aparato reproductor femenino no debería ser simbolizado o relacionado con la anticoncepción. Para la Asociación (AVESA) es crucial brindar una formación integral en sexualidad, a ambos sexos, por lo que ofrece una serie de guías totalmente gratuitas y de fácil acceso, en la que dan información veraz y herramientas necesarias para tomar decisiones responsables, libres e informadas sobre la sexualidad y reproducción.
¿Son las mujeres las que deberían informarse?
La mujer es quien concibe la vida en su vientre, y por ser la gestora no debería ser la responsabilidad solo suya. La socióloga Estefanía Angulo Nava, explicó que esta concepción tiene inicio en la sociedad moderna “Históricamente se habla que las mujeres cazaban, pero desde que se creó el precepto de la iglesia de lo bueno y lo malo. Ocurrieron cambios drásticos, incluso encargando a la mujer el rol de cuidadora el constructo de la masculinidad los hombres deben ser rudos. Quedarse dentro del hogar es considerado un símbolo de debilidad o por ejemplo: gay, bisexual, etc. Todos los constructos directamente relacionados a lo bueno, tiene bastantes implicaciones, en lo social, psicológico y cultural”.
“La preocupación siempre existe, hay que tener la conciencia y el cuidado. Si hablamos a nivel cultural en Venezuela, eso está ambientado simplemente a no (pararle bolas) o atención, porque es hombre”, opina Rincón.
Los hombres son los que tienen mayores privilegios y poder, una idea que perpetúa en sus mentes, una falsa idea de resistencia, lo cual influye trascendentalmente en varias generaciones “el sistema educativo sobre temas de salud sexual y reproductiva omiten hablarlo”. Lo cual robustece su idea de que en un acto sexual sin protección no tiene implicaciones directas para él, porque no es su cuerpo.
Embarazo responsable
Cerrarse a pensar que es solo la mujer la que debería informarse, por ser las que gestan, es contraproducente “una mujer puede salir embarazada una o dos veces al año y estas últimas si hay mucha suerte de planificación. En dado caso que la pareja quiera salir embarazada. En comparación, un hombre biológicamente puede embarazar a mujeres en un periodo de tiempo más corto” aseguró.
De acuerdo con la Agencia Francesa de Biomedicina (AFB) aseguran ”el 78 % de los hombres menores de 25 años logran concebir en un plazo de 6 meses, en comparación con el 58 % de los mayores de 35”.
Perdura un sesgo que impide o sataniza la participación de los hombres en asuntos que aparentemente que son solo de la mujer “en los servicios de salud como ir al ginecólogo, controles de natalidad o de maternidad, la disparidad se hace visible las mujeres están solas, la no inclusión de los hombres socialmente. Por el tema de “me van a juzgar que voy a hacer en el ginecólogo con mi esposa con mi pareja, con mi novia” con lo que sea, porque eso no es de hombre, eso está mal, eso es un espacio de mujeres” afirmó.
Salud
Es sabido que la gran mayoría de los hombres pasan toda su vida sin ir a un urólogo, importante ya que forma parte de su salud.
Nava, refuta que “el hecho de que las mujeres tengan mayores métodos anticonceptivos no quiere decir que sean privilegiadas y eso las empodere, (para nada, ni cercano). Los métodos de planificación familiar y fertilidad, en algunas culturas, no digo que, en todas, se han usado como métodos de control hacia los cuerpos de las mujeres”.
“Hay toda una gama de métodos anticonceptivos, son más de veinte y esto están dirigidos hacia las mujeres y comúnmente para los hombres sólo dos o tres. Y esto profundiza la desigualdad totalmente” manifestó.
Desde el punto de vista de Fernando Fernández “tener relaciones con condón (preservativo) es como hacer el amor con ropa”.
Barreras sociales
Las barreras sociales impiden la plena participación de las personas y perpetúan actitudes negativas que imperan la discriminación, delegar la responsabilidad a un solo género. Cuando ambos géneros son producción y reproducción, es un método de control, “los hombres producen espermatozoides de manera constate, mientras que las mujeres nacen con todos los óvulos que van a ovular, es decir, en cada menstruación, una menstrua porque tú ovulas” declaró.
Según la Organización Mundial de Salud (OMS), el hombre necesita alrededor de 15 millones de espermatozoides o 39 millones eyaculado para fecundar un óvulo, tomando en consideración que los hombres, desde su primera eyaculación, son fértiles cada día de su vida, hasta que se mueren.
La fertilidad tiene una reserva ovárica no infinita, “el hecho de que las mujeres tienen sus óvulos contaditos y los hombres en una minúscula gota de semen, tienen miles de espermatozoides La diferencia es abismal: ¿por qué los controles de natalidad, métodos anticonceptivos y demás. Históricamente están dirigidos a las mujeres que tienen su capacidad de reproducción bien limitada y no a los hombres? “aseveró.
Se toma la menarquia o comienzo de la menstruación, un proceso biológico de transformación física, símbolo de, “ya se hizo mujer” o “estás lista para ser mamá”.
Los constructos sociales se deben reaprender, desaprender, deconstruir y crear sociedades más justas y donde la mujer no sea vista como un objeto de reproducción. “La mujer sujeta o actora de proveer, generar actividades o roles que históricamente son de los hombres, encasillados en ciertos constructos que tienen desde mi perspectiva una profundidad mucho más exacta porque beneficia a ciertas instituciones” ratificó.
Temores
Los hombres temen que usar métodos anticonceptivos implique una pérdida “para ellos significa que perderán la virilidad, cambiará de género, o será percibido como promiscuo. Asocian la carga hormonal a la homosexualidad y la pérdida de cabello, esto no está masificado ni comprobado científicamente. Este miedo está condicionado a constructos sociales, sesgos, opiniones e inclusive que vienen desde perspectivas bastante religiosas sobre “la mujer es virgen”, “santificadora”, “no piensa mal”, “Sólo está en su casa”.
Es importante entender que los privilegios de los hombres, no está sujeta a todos, “existen hombres de estratos bajos que no tienen acceso a métodos anticonceptivos, información, educación, que también la pasan mal. Entonces estas creencias y oportunidades de privilegio se le han dado a un grupo específico de personas que son hombres de estratos altos. La desigualdad no solo impacta hacia las mujeres, sino también a los hombres, empobrecidos, grupos minorizados como los gays, pueblos originarios afrodescendientes, existen un cúmulo de personas severamente afectadas” explicó.
Cambios
Los cambios en la sociedad no son rápidamente palpables, se espera que, con esta recesión de natalidad, se prevé que el riesgo de que vuelvan a ocurrir mayores flujos de control, de métodos anticonceptivos, en el control sobre los cuerpos, no solo de las mujeres, sino de las personas que poco tienen acceso a la educación y a los servicios de salud.
Las pastillas anticonceptivas también son usadas para el síndrome de ovarios poliquísticos (SPO). No obstante, se genera un juicio del abordaje de ginecólogos que tienden a decir: “No, sí lo mejor que podemos hacer es utilizar píldoras o pastillas como tal, no”. Y es como no ¿En qué estudio te basas para decir que eso es así? Cuando usualmente se pueden tomar otro tipo de medicación y la alimentación, esto puede jugar un tema fuerte allí, incluso el hacer ejercicio y demás, no”. aclaró la socióloga
Como pareja tienen la misma responsabilidad al momento de ser padre
Solo existen dos métodos anticonceptivos aprobados para el hombre (preservativo y vasectomía) ante la amplia variedad para las mujeres de diferentes formas y colores, una realidad que se vuelve difícil de ignorar, la Médico cirujano, especialista en ginecología y obstetricia Yuleidy Fernández, dice: “Debe quedar claro que, si no quieren un embarazo no deseado es mejor protegerse ambos, por eso debe ser compartida, la mayor carga es femenina ya que impera el machismo por parte del hombre que prefiere que se cuide ella y no él”.
Según Fernández “si el método es un DIU, el consentimiento debe ser mutuo ya que algunos hombres refieren sentir una sensación extraña durante el acto sexual, y afecta en gran medida la interacción, en el caso de una nueva pareja aclarar el método sí se va a iniciar ya que hay margen de error con el inicio de algún método, por ello es importante que ambos se cuiden con métodos de barrera, previenen las ETS y si están dispuestos a someterse a pruebas qué descarten las mismas sería lo ideal”.
“La trifecta: condón y método del ritmo al mismo tiempo, y guardar una pastilla del día después por si fallan como último recurso” Respuesta anónima de personas encuestadas.
Historia
Empezar a tener relaciones sexuales transciende el placer, disfrute, la palabra sexo en la etimología del latín tiene varios significados: sexus, por sectus, sección, separación, fue utilizado por primera vez en el libro “De inventione” de Marco Tulio de Cicerón, y engloba una complejidad histórica.
Gustavo Rincón de 23 y Cristóbal Fernández de 20 años recuerdan hablar con sus amigos sobre la responsabilidad anticonceptiva “la mayoría de las veces es echando vaina, jodiendo (burlarse) e intentando crear conciencia a punta de chistes”. “En Venezuela, la mayoría de mis amigos comprenden que estas conversaciones son importantes, el anticonceptivo es algo que te salva bastante la vida” concluyendo que el preservativo es la clave, también “sí, para ahorrarle complicaciones a la mujer lo usamos”.
La responsabilidad anticonceptiva se comparte equitativamente
Es históricamente reconocido que ha recaído sobre las mujeres un hecho precedente hoy en día, la magíster, sexóloga Norelys Colombo comenta “hay varios mitos y estereotipos entorno a que la anticoncepción se perciba exclusiva de la mujer. Esto viene de muchas culturas que asignaron los roles tradicionales donde se espera que las mujeres sean las cuidadoras y responsables de la salud reproductiva y sexual, y que todavía estando en este siglo XXI exista esa creencia es irracional”
Colombo promueve la equidad en la relación: “Compartirla promueve un sentido de igualdad y colaboración en la pareja, ambos deben tener voz en las decisiones que afectan su vida sexual y reproductiva en la prevención de embarazo no deseado, reducen o limita la posibilidad de un embarazo no planeado”.
Una mujer que asume usar los anticonceptivos es indefensa de sufrir implicaciones emocionales, psicológicas y muy profundas: “la responsabilidad de la anticoncepción puede generar un estrés significativo”. La mujer puede sentirse constantemente preocupada por un posible embarazo no deseado, lo que puede afectar su bienestar emocional. La frustración, injusticia, la baja autoestima, la presión de asumir este cargo pueden afectar la autoestima.
Comunicación
Saberse en esta situación no es una tarea fácil y requiere esfuerzo hablarlo con la pareja, pero tener una buena comunicación puede ser la clave “el empoderamiento de la relación, al compartirla hace que se sientan más empoderados para hablar de sus deseos, necesidades y preocupaciones lo que puede fortalecer la relación” expresa Colombo.
Un factor que incide mucho en las parejas venezolanas es la falta de información de educación sexual y reproductiva, y trae como consecuencias que las parejas terminen en una responsabilidad de por vida “la falta de educación sexual integral en muchas sociedades es deficiente y más en la anticoncepción femenina que masculino, esto tiene raíces en lo cultura, de siempre dejarle la carga a la mujer por el simple hecho de que al no tomar una píldora o usar un método, asuma las consecuencias biológicas” atestigua.
“No, ni en la escuela, ni en el liceo, ni en casa. La mayoría (me incluyo) lo aprende de una u otra forma mediante el internet. La mayor educación sexual que recibí en primaria/liceo fue una imagen del aparato reproductor masculino y femenino en el libro del gobierno pág. 74 » Respuesta anónima de personas encuestadas.
Anticonceptivos
La participación varonil puede demostrar interés en la anticoncepción, sin importa que la otra persona tenga el método hormonal, las formas pueden ser “Informarse sobre el método hormonal que su pareja está utilizando, incluyendo cómo funciona, sus efectos secundarios y la importancia de su uso, apoyar a su pareja a recordar, en el caso de que sea una píldora, cuándo debe tomarla, la hora, asistir a citas médicas o acompañarla a consultas, chequeo en caso de que tenga algún aparato hormonal, mantener un diálogo constante sobre la anticoncepción. Explorar métodos alternativos y participar en la búsqueda de otros métodos, Tenerlo como prioridad, lo que incluye hacer pruebas para infecciones de transmisión sexual”. propuso la sexóloga.
La resistencia masculina de ser el que se cuide o tome participación en el tema, es importante hacérselo saber para que exista su participación “Es fundamental abarcar esa perspectiva con empatía y claridad, primero llegar a un diálogo y hacer, conversar sobre la responsabilidad compartida y explicar que la anticoncepción no es solamente de la mujer y resaltar que la salud reproductiva y la planificación familiar son cuestiones que afectan a ambos” motivó.
Encuestas realizadas a 10 estudiantes de la universidad privada Rafael Belloso Chacín con edad comprendidas de 17 hasta los 25 años.
“Sé que varios amigos utilizan el método de coito interrumpido, por ejemplo, si se rompe el preservativo igualmente queda interrumpido, ya que la eyaculación no se hace adentro, actúa como doble protección, realmente no es un método anticonceptivo, pero están previniendo en dado caso que se rompa el condón”. Acota Sadia Villa.
El miembro responsable experimenta una mayor carga mental y estrés
Históricamente la mayoría de los métodos anticonceptivos han sido reversibles y de uso femenino: las píldoras, los parches, el yugo, etc. La psicóloga y politóloga Rosa Salom argumenta “esto crea una disponibilidad psicológica que normaliza el hecho de que la mujer sea quien deba ocuparse de elegir e inclusive gestionar el método. Mientras que el hombre se queda con el rol de un participante que acepta el método, como él es el hombre, no tiene derecho a hacer nada y eso es falso. Porque esto tiene que ver mucho con el estigma masculino con la sumisión implícita que tiene que ver con la cultura”.
Implicaciones
Las implicaciones psicológicas del uso de los anticonceptivos desencadenan una respuesta errónea en ambas partes. “El uso del preservativo puede activar el miedo a la infidelidad. Preguntas como, por ejemplo, ¿por qué quienes usan condón si solo estás conmigo?, esto revela una lucha psicológica por la confianza y el compromiso dentro de la relación. Sin embargo, para algunas parejas hablar abiertamente de anticoncepción implica confrontar su propia sexualidad de una manera muy directa y clínica, lo cual puede ser incómodo o percibido como un rompe pasiones, como digo yo. Entonces, cuando un miembro de la pareja, generalmente el hombre, elude la responsabilidad anticonceptiva, el impacto en la relación es significativo y multidimensional” informó.
“Es cierto, en cuanto a la investigación los avances han sido sólo para la mujer, cosa que es omitir el sufrimiento femenino ante estos métodos que claramente tienen repercusión” Respuesta anónima de personas encuestadas.
La multidimensional se define en este caso como: describiendo cosas complejas que varían en aspectos la psicóloga lo explica de esta manera “la falta de responsabilidad, negligencia, respeto por la autonomía corporal del otro, compromiso con el futuro y el bienestar mutuo. Se instala una sensación de que mis necesidades no son importantes para ti, y sufre la persona responsable que puede experimentar resentimiento, estrés crónico, ansiedad de los efectos secundarios, además del miedo al fallo”. Esto lleva a la disminución del deseo, ver el sexo como una fuente de riesgo en lugar de placer y un distanciamiento que va provocando emocionalmente.
Desequilibrio
La persona que es irresponsable vive con la culpa inconsciente o con un sentimiento de impunidad, lo que crea un profundo desequilibrio de poder y justicia percibida. Entonces es importante fomentar una comunicación asertiva y una responsabilidad compartida en la salud sexual y reproductiva.
“Teniendo en cuenta el que usualmente se tiene idealizado que la mujer tiene la mayor parte de la responsabilidad por ser la «principal afectada» debido a la ausencia de responsabilidad de parte de los padres, desgraciadamente, sin embargo, esto es algo más dirigido al tema de la ética y creencias respecto a lo inculcado a lo largo de la vida de la persona, objetivamente debe ser igualitaria” Respuesta anónima de personas encuestadas.
Es recomendable algunos ejercicios y herramientas. “En lugar de enfocarse en tú sabes esto o yo esto, la pareja debe sentarse a discutir. Nuestro objetivo es “no tener hijos ahora”. Entonces, ambos deben enumerar tres métodos que ellos están dispuestos a usar. Este ejercicio fomentará empatía y reconocimiento de la carga. También es importante estructurar la frase (Yo siento una emoción, una ansiedad, preocupación, resentimiento” ¿Cuándo? ¿Qué es la acción? La pastilla es solo para mí. ¿Por qué? Porque es una necesidad de sentir que compartimos esta carga. Yo necesito) Debe ser la acción pareja, acota Rosa.
Se debe establecer en un contexto neutro y seguro, no abordarlo justo antes, durante o después de la intimidad, el mejor momento para hablarlo tiene que ser en un sitio seguro y tranquilo “comenzar con una frase de conexión. Un ejemplo (me gustaría que tuviéramos un espacio para hablar de un tema importante para nuestro futuro juntos) Enfocarse en la perspectiva en equipo. Por eso digo, esto no es de una sola persona, esto es de la pareja”
Ahora ¿Quién la tiene?
La base legal de la responsabilidad de la anticoncepción se encuentra fundamentada en la LOPNNA en el Artículo 50 “Salud sexual y reproductiva. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser informadas, informados y educadas y educados de acuerdo con su desarrollo, en salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos
Todas las personas gozan del derecho de igualdad y equidad de género. Las personas antes de contraer el acto deben estar informadas y saber que se está tomando una decisión compartida en todo momento.
Ya que se reconoce quién ejecuta una acción, la cometida y la consecuencia del acto, y sí, es así, debe ser compartida la responsabilidad. Un punto clave a abordar es que por medio de la desconstrucción social se logrará un cambio que puede redefinir la percepción de ser la mujer la deba informarse del tema.
La verdadera pistola apunta a las desigualdades que no son las pastillas ni el preservativo, son las creencias y las falsas ideas de que los hombres no pueden tomar la responsabilidad de la anticoncepción.
Texto: María Sanchez, estudiante de la cátedra de Géneros Interpretativos de la URBE
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