Santa Rosa de Lima: El santuario de las plegarias y el refugio espiritual de los barquisimetanos

Pocos saben que la importancia de este templo trasciende nuestras fronteras. Según relata el Pbro. Humberto Tirado, coordinador de la comisión de la Divina Pastora, este recinto tiene el honor de ser el primer templo del mundo dedicado a Santa Rosa de Lima.

por Evelis Borjes

Ir al pueblo de Santa Rosa es, para cualquier larense, entrar en una dimensión donde el tiempo se detiene y la fe se hace palpable. Sin embargo, más allá de la devoción que estalla cada enero, las paredes del Santuario de Santa Rosa de Lima custodian una herencia histórica que posiciona a Barquisimeto en un lugar privilegiado de la cronología religiosa del continente.

Pocos saben que la importancia de este templo trasciende nuestras fronteras. Según relata el Pbro. Humberto Tirado, coordinador de la comisión de la Divina Pastora, este recinto tiene el honor de ser el primer templo del mundo dedicado a Santa Rosa de Lima.

Puede leer: Asamblea Nacional designará este martes a directivas de Comisiones Permanentes y Grupos de Amistad

La historia se remonta a los siglos XVI y XVII, de la mano de los padres capuchinos. El asentamiento, originalmente ubicado en la zona de Carhué bajo el nombre de Santo Tomás de Auro, fue trasladado a su ubicación actual. En ese proceso, un obispo que había trabajado estrechamente en la organización de la causa de la santa peruana fue enviado a Venezuela y sugirió bautizar el lugar en honor a la primera santa latinoamericana. Así, antes incluso que en otros rincones de América, Barquisimeto ya le rendía culto a la patrona del continente.

El templo que visitamos hoy no es el original del siglo XVII. La naturaleza ha puesto a prueba la fe de los barquisimetanos en múltiples ocasiones. El gran terremoto de 1812, que sacudió los cimientos de la naciente república, obligó a una reconstrucción y remodelación profunda.

Al caminar por sus naves, el visitante atento puede encontrar tesoros que el Padre Tirado prefiere manejar con discreción para su preservación pictórica. A la izquierda de la entrada, en una pequeña capilla, reposa un crucificado que data de la colonia. Es una imagen que ha sobrevivido siglos de oraciones, crisis y milagros, permaneciendo como un testigo silencioso de la evolución de Lara.

El corazón del Santuario

Para el Padre Tirado, aunque la Divina Pastora es la protagonista indiscutible, el alma del templo reside en el Santísimo. Sin embargo, destaca el valor artístico del retablo principal: «Es muy especial, porque a través de sus pinturas, que no se consiguen en otro lugar, podemos conocer visualmente la historia de nuestra madre».

Pero mantener viva esta joya arquitectónica no es tarea sencilla. En una ciudad donde el calor no da tregua, el sistema de aire acondicionado ha pasado de ser un lujo a una necesidad crítica, especialmente ante las constantes fallas eléctricas que afectan la zona. «Es una de las debilidades que tenemos que proyectar como Arquidiócesis para trabajar allí», comenta con honestidad.

La fe en movimiento

Al preguntarle por el momento que más ha marcado su paso por esta parroquia, el sacerdote no duda: la pandemia. Aquel 14 de enero atípico, donde el «Pastora Móvil» recorrió las calles vacías de gente pero llenas de esperanza, quedó grabado en su memoria.

«Estuve todas esas horas en el Pastora Móvil, incluso ayudando a manejar. Me impactaron las plegarias y las lágrimas de las personas desde sus ventanas. Fue vivir la procesión de una manera distinta, pero profundamente conmovedora», recuerda Tirado. Ese evento reafirmó que la devoción no depende de las multitudes, sino del corazón que espera.

Un santuario que mira al futuro

El Templo de Santa Rosa no es un museo estático; es un organismo vivo. Cada día, peregrinos de otros estados y parroquias llegan para confirmar que la devoción a la Pastora sigue conquistando corazones.

De cara al futuro, el reto es doble: preservar la estructura física de un templo que es patrimonio histórico y, al mismo tiempo, mantener la calidez de un hogar que recibe a millones cada enero. Santa Rosa seguirá allí, recordándonos que somos un pueblo que sabe reconstruirse, ya sea después de un terremoto o de una pandemia, siempre bajo el manto de su patrona.

NoticiaBarquisimeto / NotiPrimicia

Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:

Instagram: notiprimicia

WhatsApp: NotiPrimicia

Telegram: NotiPrimicia

YouTube: @NotiPrimicia

 TikTok: @notiprimicia

Lea también