Bandidos armados secuestraron a más de 300 estudiantes en una escuela católica privada en el estado de Niger, en el centro-norte de Nigeria, según las autoridades. Este es el último de una serie de secuestros y ataques masivos que llaman la atención del Gobierno de Trump.
A pesar de que algunos estudiantes lograron ponerse a salvo durante el ataque del viernes, la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN) informó que 303 estudiantes y 12 profesores los secuestraron en la redada, tras actualizar la cifra anterior de 215 estudiantes. Algunos tienen tan solo diez años.
La cifra se actualizó tras la realización de un censo final, según el presidente de la sección de la CAN en el estado de Níger, el reverendo Bulus Dauwa Yohanna, quien visitó la escuela St. Mary’s el viernes para reunirse con los padres de los niños secuestrados. Yohanna afirmó que los otros 88 estudiantes “también los capturaron tras intentar escapar” durante el ataque. Añadió que se trataba de estudiantes de ambos sexos, con edades comprendidas entre los 10 y los 18 años, según declaró este sábado a CNN el portavoz de Yohanna, Daniel Atori.
Seguridad
Las autoridades anunciaron el cierre temporal de algunas escuelas federales y estatales en el norte de Nigeria tras el secuestro del viernes para prevenir nuevos ataques.
El secuestro en el estado de Níger, fronterizo con la capital nigeriana, Abuya, se produce tras un ataque similar contra una iglesia perpetrado por hombres armados en el vecino estado de Kwara a principios de semana. Durante el ataque a la iglesia, al menos dos personas murieron y varios fieles, incluido el pastor, fueron secuestrados.
Además, esta semana, hombres armados secuestraron a 25 estudiantes al irrumpir en un internado público para niñas en el estado noroccidental de Kebbi. El subdirector de la escuela fue asesinado a tiros durante el ataque.
La creadora de contenido nigeriana Eze Gloria Chidinma, cuya hermana menor estudia en la escuela y logró escapar durante el secuestro, declaró a Associated Press que cree que las autoridades “no están haciendo lo suficiente” para frenar los casos de secuestros escolares.
“Es traumático”, dijo. “Para ser honesta, no creo en las autoridades”. La madre y el hermano mayor de Chidinma también fueron secuestrados en otro incidente el año pasado.
Condena
El Gobierno del estado de Níger condenó el último ataque a la escuela St. Mary’s, mientras que la policía local emitió un comunicado el viernes en el que indicaba que las fuerzas de seguridad se han desplegado en la zona y están “peinando los bosques” para rescatar a los estudiantes secuestrados.
Nigeria se enfrenta a una ola de ataques por parte de grupos armados que atacan a la población civil vulnerable y orquestan secuestros masivos para pedir rescates. El país también está plagado de ataques por motivos religiosos y otros conflictos violentos derivados de tensiones comunitarias y étnicas, así como de disputas entre agricultores y pastores por el acceso limitado a la tierra y los recursos hídricos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó con frecuencia su indignación por las controvertidas acusaciones de una “masacre” de cristianos a manos de insurgentes islamistas en Nigeria y ha amenazado con tomar medidas militares para proteger a este grupo religioso.
A principios de este mes, Trump designó a Nigeria como “País de Especial Preocupación” en virtud de la Ley de Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos, lo que sugiere que su administración determinó que Nigeria cometió o tolerado “violaciones sistemáticas, continuas y atroces de la libertad religiosa”.
CNN / NotiPrimicia
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