Con un llamado a una nueva jornada nacional de movilización para este martes, cientos de escuelas secundarias se mantienen parcial o totalmente bloqueadas en Francia por cuenta de las protestas estudiantiles que se han extendido por todo el país para exigir más recursos y denunciar el deterioro de las condiciones de enseñanza.
Un estudiante de 15 años perdió una mano el lunes por la mañana durante una protesta en Lens, en el norte de Francia, informaron las autoridades locales.
Según una fuente policial, el accidente se produjo después de que el adolescente recogió una granada. Una fuente sindical policial indicó que se trataba de una granada de dispersión lanzada por agentes antidisturbios y que el estudiante habría intentado devolverla antes de que explotara en su mano. La Fiscalía de Béthune anunció una investigación de la IGPN. En Tours, un joven de 16 años perdió la visión de un ojo tras un presunto impacto de proyectil, según medios franceses.
Puede leer: Una adolescente hiere a ocho compañeros de clase en un instituto turco
¿Por qué protestan los estudiantes en Francia?
Desde finales de septiembre, estudiantes bloquean las entradas de sus establecimientos para protestar por la falta de profesores, los horarios sobrecargados, el deterioro de las aulas y unas infraestructuras que consideran inadecuadas frente al aumento de las temperaturas.
Las cifras oficiales respaldan parte de esos reclamos. Un estudio de la Depp, el servicio estadístico del Ministerio de Educación, publicado en abril, concluyó que en el curso 2024-2025 se perdió el 9,8 % de las horas de clase en colegios y liceos públicos; 7,5 puntos correspondieron a ausencias de profesores que no fueron reemplazadas. En los centros más afectados, la pérdida llegó al 19 %, frente al 3 % en los menos golpeados.
El gobierno no hace economías sobre la juventud
«El sistema escolar está en crisis desde hace tiempo», sostuvo Jean-Rémi Girard, presidente del sindicato docente Snalc. El profesor Vincent Latour, de la Universidad Toulouse Jean Jaurès, lo resumió así a Al Jazeera: «profesores que faltan, profesores ausentes y no reemplazados, condiciones materiales siguen siendo difíciles».
La protesta coincidió con la presentación, el 1.° de octubre, del proyecto de presupuesto para 2027.
El texto eleva los recursos a 65.530 millones de euros, 1.100 millones más que este año, pero suprime 1.588 puestos de docentes, 1.250 de ellos en la enseñanza pública. «El gobierno no hace economías sobre la juventud», defendió el ministro Édouard Geffray. Según los documentos presupuestarios, la caída del número de alumnos habría permitido suprimir hasta 9.600 cargos.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, envió este lunes una carta a sus ministros en la que fija cinco frentes de trabajo: el reemplazo de docentes ausentes, en especial en cursos con exámenes; el estado de los edificios, con reuniones con las regiones desde este martes para atender urgencias de calefacción, sanitarios y comedores, y soluciones frente al calor antes del verano de 2027.
También están sobre la mesa la modificación de horarios y más transparencia en Parcoursup, la plataforma de acceso a la educación superior, cuyos criterios de clasificación de expedientes deberán aclararse antes de fin de mes, y la participación de los alumnos, cuyas propuestas recibirán respuesta escrita.
Las primeras decisiones, con sus costos y su financiación, deberán presentarse antes del 31 de octubre.
«Una de las dificultades de este movimiento es que no hay reivindicaciones nacionales», había advertido Geffray.
El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, acusó al Gobierno de «brutalidad» contra los jóvenes, y Lecornu le respondió que se trataba de una «escalada irresponsable».
Denuncias de violencia policial contra manifestantes
De acuerdo con cifras oficiales, un total de 215 estudiantes han resultado heridos desde el inicio de las movilizaciones, y se han abierto 10 investigaciones sobre hechos relacionados con las jornadas de movilización. A su vez, hasta el viernes pasado, se contabilizaron más de 300 policías heridos, así como 65 trabajadores del Ministerio de Educación, entre ellos 40 directores de liceo.
Los sindicatos docentes SNES-FSU, SNEP-FSU y SNUEP-FSU convocaron a huelga este martes junto a los estudiantes, a quienes respaldan frente a la «falta de personal, los edificios vetustos y un número demasiado elevado de alumnos por clase». «El gobierno ha elegido responder con la fuerza y la represión policial», señaló el SNES-FSU en un comunicado, en el que exigió que esa represión «cese». La FCPE, principal federación de padres de alumnos, también respalda las demandas.
El gobierno impulsa además un proyecto de ley para que los responsables de los daños causados a bienes públicos asuman los costos de reparación en lugar de que estos recaigan sobre el contribuyente. La iniciativa contempla descontar esos montos de determinadas ayudas sociales, una propuesta criticada por sindicatos y organizaciones de izquierda.
La secretaria general de la central sindical CGT, Sophie Binet, calificó la medida de «anuncio populista» y advirtió de que podría terminar afectando a las familias más vulnerables.
El Tiempo / NotiPrimicia
Manténgase conectado e informado en cada una de nuestras plataformas:
Instagram: notiprimicia
WhatsApp: NotiPrimicia
Telegram: NotiPrimicia
YouTube: @NotiPrimicia
TikTok: @notiprimicia