Este sábado, el primer ministro interino de Tailandia, Anutin Charnvirakul, negó rotundamente la existencia de un alto al fuego con Camboya, contradiciendo directamente un anuncio realizado horas antes por Donald Trump, quien aseguró que ambas naciones habían acordado detener los combates.
Lejos de la paz prometida por el político republicano, la frontera sigue ardiendo. Tailandia desplegó aviones de combate para realizar ataques aéreos, mientras que Camboya respondió con barreras de cohetes BM-21. El ejército tailandés reportó que al menos dos civiles resultaron gravemente heridos por fuego camboyano mientras intentaban huir hacia un búnker.

El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, habla durante una conferencia de prensa tras su llamada con Donald Trump.
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El anuncio de Trump en su plataforma Truth Social, donde afirmaba que los líderes habían acordado «CESAR todos los disparos a partir de esta noche», fue recibido con frialdad y desmentidos en Bangkok.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Tailandia, Sihasak Phuangketkeow, fue tajante: los comentarios de Trump no reflejan «una comprensión precisa de la situación». Por su parte, el primer ministro Charnvirakul advirtió que no habrá tregua unilateral:
«Tailandia continuará realizando acciones militares hasta que no sintamos más daños y amenazas a nuestra tierra y a nuestra gente«, sentenció.
Camboya, por su lado, suspendió todos los cruces fronterizos y su primer ministro, Hun Manet, evitó mencionar el supuesto cese al fuego, limitándose a pedir que la inteligencia estadounidense verifique «quién disparó primero».
Un conflicto histórico que se desborda
La violencia actual, detonada por un choque el pasado 7 de diciembre, ha dejado un saldo trágico: cerca de dos docenas de muertos en la última semana y cientos de miles de desplazados en ambos lados de la frontera.
El conflicto tiene raíces profundas en disputas territoriales derivadas de mapas coloniales de 1907 y fallos judiciales internacionales que aún generan rencor nacionalista. Mientras Trump intenta proyectar una imagen de pacificador desde su red social, en el terreno, la artillería y los cazas siguen dictando la sentencia de muerte para las poblaciones fronterizas.
The Guardian / NotiPrimicia
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