Tormenta en el Caribe, por Ángel Lombardi

por Dennys Bracho

El mapa que reproduzco en este artículo lo tomo de la Revista LIMES y muestra las esferas de influencia de los Estados Unidos.

En este caso, solo voy a opinar sobre la situación en el Caribe, que nos afecta directamente.

  1. No es una invasión. La razón es sencilla: militarmente no sería suficiente para invadir nuestro país. Basta pensar en Rusia, que cuando invadió Ucrania en 2022 concentró 250 mil soldados en la frontera, un país mucho más pequeño que el nuestro, y llevan cuatro años de guerra, con casi medio millón de soldados comprometidos. Rechazo esa invasión, como rechazaría cualquier invasión a mi país o a cualquier otro país. Es cuestión de principios.

  2. No es una lucha contra el narcotráfico. Es propio de los escenarios de conflicto crear narrativas o propaganda de ocultamiento, de parte y parte.

  3. Motivo estratégico. El verdadero objetivo tiene un fundamento de largo plazo: frenar la creciente influencia de China en el continente. En segundo lugar, hay un propósito coyuntural: limitar o terminar con gobiernos hostiles mediante amenazas creíbles, que incluyen acciones políticas y, eventualmente, militares, casi siempre vinculadas entre sí.

  4. Estados Unidos y su elite gobernante. Actualmente, está gobernado por una elite fundamentalista, racista y xenófoba, enfrentando una sociedad en crisis y profundamente dividida. Frente a ello, revive leyes, políticas y doctrinas del pasado. Trump y su equipo representan este grupo, bajo la ideología de “Dios, patria y familia”, convertida en religión política.

  5. Doctrina Monroe y control regional. En este anacronismo regresivo, se ha desempolvado la llamada Doctrina Monroe (1823), que implica el control hegemónico del continente, hoy desafiado por China y, en menor medida, Rusia. La primera zona de interés estratégico es el sur cercano: desde la frontera mexicana, pasando por Centroamérica, el Caribe insular y el norte de Sudamérica, donde nos encontramos.

  6. Cambio de régimen en Venezuela. La intención es clara: cambiar el gobierno y controlar el petróleo y otros recursos, aunque el propósito inmediato es frenar la presencia china y de otros países que se consideren contrarios a los intereses de Estados Unidos. Así actúan todos los imperios: imponer sus intereses “por las buenas o por las malas”.

  7. Cambio de gobiernos en la geopolítica mundial. Esto es más frecuente de lo que se piensa: todas las potencias lo han practicado y lo practican. Turquía en Siria es un ejemplo reciente. Desde 1946, Estados Unidos ha propiciado casi 80 cambios de gobierno en el mundo, mediante invasiones directas, guerras civiles, invasiones como en Afganistán o conspiraciones internas y golpes de Estado.

El mundo está creando un nuevo Orden Global, con alineamientos y realineamientos que también se viven en América Latina. Los cambios son inevitables, pero lo importante es cómo llegan. Ojalá sea por vías democráticas, donde los pueblos sean sujetos de la historia, protagonistas de su destino, y no “objetos de la historia” cuando otros decidan por nosotros.

Ángel Lombardi.

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