La producción de fertilizantes y petroquímicos en Venezuela actualmente se encuentra «muy limitada», principalmente por la falta del suministro de gas natural, más que por las restricciones de las sanciones económicas contra el país.
Así lo aseguró el presidente de la Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (Asoquim), Reinaldo Gabaldón, al ser consultado sobre las recientes licencias otorgadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que autoriza la exportación y comercialización de fertilizantes y petroquímicos venezolanos.
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Explicó que la producción de fertilizantes nitrogenados (urea y amoníaco), que son bastante demandados por Estados Unidos, «básicamente está limitada por el suministro de gas natural y no por las licencias».
A su juicio, «de haber un incremento en el suministro de gas natural a los complejos petroquímicos de Jose y Morón, pudiera lograrse cierto incremento». Detalló que «en las plantas de Fertinitro (amoníaco y urea), el incremento pudiera ser a muy corto plazo, porque las plantas están en buenas condiciones».
De acuerdo Gabaldón, en el caso del complejo Morón, «la situación pudiera tardarse un tiempo más ya que deben terminar unas reparaciones en las plantas de amoniaco y urea y les pudiera tomar más tiempo. Pero las licencia 48A y 49A facilitarían el proceso mediante el suministro de equipos, repuestos y asesoría técnica especializada».
En cuanto a la producción nacional de otros tipos de fertilizantes, señaló que actualmente no es posible aumentarla debido a la falta de azufre para la producción de ácido sulfúrico en el Complejo Petroquímico de Morón, ubicado en el estado Carabobo.
La producción de metanol y MTBE (un oxigenado para la formulación de gasolinas), que se desarrolla solo en el Complejo Petroquímico de Jose, en estado Anzoátegui, también se encuentra limitada, según Gabaldón.
«En el resto de los complejos petroquímicos, El Tablazo y Morón están paralizados por falta de materia prima. Sólo se produce cloro e hipoclorito de sodio en El Tablazo», agregó.
Licencias de la OFAC no incluyen todos petroquímicos
El presidente de Asoquim enfatizó que la Licencia General 46B, complementadas con la flexibilidad otorgada por las licencias 48A y 49A autorizan a Venezuela y a Petróleos de Venezuela (PDVSA) realizar las actividades necesarias para la extracción, exportación, reexportación, venta, reventa, suministro, almacenamiento, comercialización, compra, entrega o transporte de productos petroquímicos (fertilizantes) de origen venezolano para su importación a Estados Unidos, por parte de una entidad establecida por ese país.
Sin embargo, «estas licencias sólo abarcan los materiales especificados en el Anexo, es decir el término como productos petroquímicos solo incluyen a productos fertilizantes, mezclas de fertilizantes, y ciertos otros productos químicos precursores de fertilizantes, incluidos los productos químicos enumerados en el Anexo de esta licencia general».
En el caso de productos petroquímicos esenciales como el metanol, MTBE, etileno, propileno, polietilenos y etilenglicol, permanecen fuera del alcance de estas licencias generales, limitando el potencial de ingresos de la industria.
Capacidad de abastecimiento y exportación
Asoquim no cuenta con cifras oficiales sobre el promedio general de producción de fertilizantes y petroquímicos en el país, debido a la «escasez de data», pero sus estimaciones apuntan a que existe una producción más que suficiente para «cubrir la demanda nacional y cubrir cualquier incremento en la misma».
Las cifras aproximadas de producción son:
Amoníaco: 300 mil toneladas métricas anuales.
Urea: entre 0,8 y 1 millones de toneladas métricas anuales.
Metanol: Entre 1,6 y 2,3 millones de toneladas métricas anuales.
Con respecto a la demanda nacional de petroquímicos, como amoníaco y metanol, «es bastante baja, por lo que hay grandes excedentes para exportación», sostuvo Gabaldón.
En cuanto a la demanda de urea, Asoquim estima que debe llegar a 330 mil o 350 mil toneladas métricas anuales y en cuanto al MTBE, «la producción es ocasional o por carga (batches) dado las limitaciones en el suministro de butanos a la planta de Super Octanos. El poco volumen de producción de MTBE que se produce es consumido para la preparación de gasolinas nacionales».
Además, existe un «considerable déficit» en la producción de petroquímicos básicos como etileno, propileno y de sus derivados: resinas de polietileno, polipropileno, y PVC para el sector de manufacturas plásticas, así como etilenglicol, benceno, tolueno, xilenos, mezclas de fertilizantes (MAP, DAP, NPK).
Monómeros: ¿Vender o no?
La empresa Monómeros, filial de la estatal Pequiven (Petroquímica de Venezuela S.A.), que opera principalmente en Colombia, enfrenta una situación compleja desde 2019 producto de las sanciones de Estados Unidos. Desde entonces ha operado bajo licencias específicas de la OFAC, que le permiten realizar ciertas transacciones comerciales y financieras.
Ahora, con la renovación de la licencia hasta marzo de 2028, Monómeros recupera un margen operativo importante, aunque bajo estricta vigilancia financiera. Es decir, los ingresos deben ir a los Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros, dirigido por Estados Unidos.
«Esta Licencia autoriza ciertas operaciones comerciales y financieras, pero bajo condiciones: realizar transacciones con personas e instituciones financieras estadounidenses (…) La autorización se extiende a filiales en las que Monómeros tenga al menos el 50% de participación y no se permite la transferencia de activos bloqueados ni transacciones con otras entidades sancionadas, salvo autorización expresa», indicó el presidente de Asoquim.
En ese sentido, al ser consultado si le conviene o no a Venezuela vender la empresa -propuesta que mantiene el país vecino desde hace años-, el presidente de Asoquim considera es viable siempre y cuando el precio sea justo en términos de valoración financiera.
Licencias
No obstante, apuntó que «bajo las condiciones actuales de las licencias y la posibilidad de tener nuevas relaciones comerciales e intercambiar materias primas existe una oportunidad que de seguro mejorará las condiciones de venta (mejorará la valoración del activo), ya que el intercambio de insumos incrementa el valor de los activos».
Agregó que las licencias generales 46B, 48A y 49A de la OFAC, junto con la licencia específica para empresa colombo-venezolana, «parece que han abierto un margen regulatorio para que Pequiven y sus filiales realicen operaciones comerciales con Monómeros», incluyendo la exportación de urea y la importación de NPK, azufre y otros fertilizantes.
«Este margen está sujeto a condiciones estrictas de cumplimiento, reporte, canalización de pagos y exclusión de contrapartes de países prohibidos. La viabilidad práctica de estas operaciones depende de la capacidad de las partes para implementar controles internos robustos, gestionar riesgos legales y operativos, y adaptarse a un entorno regulatorio dinámico y sujeto a cambios unilaterales por parte de las autoridades estadounidenses», advirtió Gabaldón.
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