«Luz, aire y temperatura»: la clave invisible de tu productividad con la PC

Un estudio publicado en 2025 en la revista Building and Environment, realizado con trabajadores de oficinas de cuatro países, encontró que una menor concentración de dióxido de carbono en el ambiente se asocia con mejores resultados en pruebas de pensamiento creativo divergente

por Evelis Borjes

Pasar varias horas frente a una computadora no depende solo de la voluntad o la motivación de quien trabaja. El entorno físico donde se ubica el escritorio también incide en la capacidad de concentrarse, generar ideas y resolver problemas con fluidez.

Factores como la luz, la temperatura, la calidad del aire y el ruido de fondo forman parte de un conjunto de condiciones que puede facilitar el trabajo intelectual o, por el contrario, sumar pequeñas distracciones que terminan afectando el rendimiento frente a la pantalla.

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Un estudio publicado en 2025 en la revista Building and Environment, realizado con trabajadores de oficinas de cuatro países, encontró que una menor concentración de dióxido de carbono en el ambiente se asocia con mejores resultados en pruebas de pensamiento creativo divergente.

La misma investigación identificó que las temperaturas interiores de entre 22 y 26 grados Celsius están vinculadas a mejores puntuaciones de creatividad. Estos hallazgos no apuntan a la existencia de una oficina perfecta, sino a que el pensamiento creativo también responde a condiciones físicas concretas que pueden medirse y ajustarse.

Por qué el aire y la temperatura condicionan el pensamiento creativo

El aire que se respira durante la jornada frente a la computadora rara vez se tiene en cuenta como parte del espacio de trabajo. Sin embargo, el estudio de Building and Environment mostró una relación directa entre los niveles de CO2 y el desempeño en tareas de creatividad divergente.

Ventilar el ambiente con cierta frecuencia, cuando las condiciones exteriores lo permiten, aparece como una de las acciones más simples para reducir la acumulación de dióxido de carbono en espacios cerrados donde se pasan varias horas seguidas.

La temperatura funciona como una variable asociada. La misma investigación ubicó el rango de 22 a 26 °C como el más favorable para obtener mejores puntuaciones en las pruebas de pensamiento creativo aplicadas a los participantes.

Una mujer sentada a un escritorio mira una computadora portátil junto a un mapa abierto, una guía de viajes y una libreta de notas.Contar con una fuente de luz adecuada puede volver más llevadera una jornada. (Imagen Ilustrativa Infobae)
En conjunto, estos dos elementos (aire renovado y temperatura estable dentro de ese rango) configuran una de las bases menos visibles, pero más documentadas, de un espacio de trabajo que acompaña en lugar de entorpecer el proceso creativo frente a la pantalla.

El papel de la iluminación natural y artificial en el escritorio

La luz es uno de los componentes que más rápido se nota cuando falla, pero también uno de los más fáciles de mejorar. Ubicar el escritorio cerca de una ventana permite aprovechar la luz natural durante buena parte del día.

Más allá del efecto visual sobre la habitación, contar con una fuente de luz adecuada puede volver más llevadera una jornada que, en la mayoría de los casos, transcurre frente a una pantalla durante horas.

Cuando el espacio de trabajo no cuenta con suficiente entrada de luz natural, la iluminación artificial pasa a un primer plano. Una lámpara de escritorio bien ubicada puede modificar de forma considerable la experiencia de trabajo sin necesidad de reorganizar por completo la habitación.

Ruido y sonido de fondo: su efecto en la concentración frente a la pantalla

El sonido del entorno no afecta a todas las personas de la misma manera, pero sí tiene un peso comprobado sobre el desempeño cognitivo. Una investigación publicada en 2025 sobre ambientes de oficina encontró que tanto el tipo de sonido como su nivel pueden influir en la experiencia y el rendimiento de quienes trabajan en ese espacio.

Ese mismo estudio identificó que la memoria de trabajo auditiva se veía afectada a niveles de 60 decibelios (dBA), un umbral que puede alcanzarse con facilidad en oficinas abiertas o espacios compartidos.

No se trata de buscar un silencio absoluto. Una lista de música puede ayudar a entrar en ritmo durante ciertas tareas, mientras que una conversación ajena durante un trabajo que exige concentración puede tener el efecto contrario.

Alberto News / NotiPrimicia

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